Archivo para 14/09/10

14
Sep
10

LA INVENCIÓN DE LAS ALTURAS

LA INVENCIÓN DE LAS ALTURAS
El imaginario del aire en la fotografía de Raúl Lara

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Hay lugares que uno comienza
a disfrutar antes de llegar”.

Ernesto Sabato.

La luz viaja en una cámara, se resguarda en las sombras del vientre de lo visual, es un enigma antes de que se le dispare con alevosía y sus filamentos canten con el ojo azul del cielo.
El andamiaje de la fotografía de Raúl Lara es una intención: tomar por asalto las alturas y reinventarlas, darle marco al prodigio de lo inconmensurable. Reforzar con la decisión todo ese azar que anda por ahí, suelto, campante, con neblinas de reptar absorbente y sembradíos asumiendo lenguajes.
Intercambiemos posiciones: las fotografías en el cielo son ventanas de aire que abren sus bocas hacia fuera y documentan la superficie, legitimando de esa forma cercanas lejanías a las cuales no terminamos de circunnavegar en el corazón del vacío.
La apariencia toma como lugar el alumbramiento y así nace la evidencia. La realidad antropomórfica se vuelve vestíbulo, toma un trago doble con la aeromoza, habla de poesía con el fotógrafo y todos perdemos gravedad ante lo mirado: el imaginario del vuelo es la óptica implicada y no el aterrizaje.
Podríamos decir que las fotografías de Raúl Lara (Puebla, 1968) son un ensayo que se visualiza con el soporte del mismo viaje: adquirimos sentido del vuelo cuando encontramos el gesto de cómplice en la confrontación de las alturas.
Muy cerca de la “Gloria”, la fotografía hace escritura de apariencias; aquí el vértigo se manipula como una adicción de inevitable dulzura; profunda e intensa ha de ser la mirada porque desde el cielo se ve el mundo, mudo como una respuesta práctica: la reiterante caída de la luz transformándose en color y calor.
La invención de las alturas, fotoaéreas de Raúl Lara, en un sencillo procedimiento de extender la imagen como actitud, nos invita a descubrir el instrumental del vuelo en los parámetros espirituales de una cámara.
No hay enigma, hay exposición, y una bitácora de sentimientos encontrados: el abordaje como componente y la consolidación como algo específico.

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14
Sep
10

GENERO LITERARIO DEL PLACER

GÉNERO LITERARIO
DEL PLACER
Un lector adentro del corazón

Rael Salvador
rael_art@hotmail.com

“Sonreír es comenzar a comprender”.
Proverbio Budista.

I
COSAS DEL SABER
Cuando leemos por placer, no por obligación, la lectura resulta divertida. Cuando se lee y se comprende, se ha leído para el entendimiento; es decir, para las cosas del saber, para los actos de la bondad y para la justicia de los hombres entre los hombres y la naturaleza. Leer es familiarizarse con el amor a través de la sabiduría, transformar un bien desigual –en el mejor de los casos– en una mesa para todos.
II
PUERTA A LA LECTURA
La lectura es una puerta al conocimiento. Nuestro mundo, por su cantidad de libros, tiene miles y miles de puertas por donde podemos llegar a conocernos: la puerta de la belleza, la puerta de la amistad, la puerta de la fantasía, la puerta del conocimiento, la puerta del progreso. La lectura hace de la infancia un milagro, y la imaginación que en ella pervive nos lleva de la mano a la realidad, la verdad y la lucidez.
III
UNA PASIÓN FELIZ
Creo que cuando más temprano y agradable es el contacto del niño con los libros –por la hospitalidad de sus imágenes y sus diseños, por el cálido albergue de sus texturas y sus abundantes contenidos –, más posibilidades existirán para que la visión de la lectura se nos convierta en una pasión feliz, y esta pasión nos dé el grado afortunado de LECTORES.
IV
FIESTA PARA LOS OJOS
Yo voto por el acercamiento a una lectura desobligada, totalmente hecha para el goce y la recreación, lectura que resulte ser una fiesta para los ojos y una alegría para el alma, que se contraponga a la que tradicionalmente valoramos como lectura “escolar” –con su erudición cuestionable y sus propósitos cuantitativos–, que las más de las veces el alumno realiza en lecciones o en planas, con la instrucción menguada, apática o disfuncional del profesor en turno, arruinándoles no sólo el gusto por la lectura sino también por la escritura.
V
LIBERTAD DE ELEGIR
El niño o el alumno se forma en la capacidad de elección; es decir, en su vasta libertad de decidir lo que más le venga a en gana o sentimiento o deseo personal: “Quiero este libro, no quiero este otro”. “Quiero estos, aquellos no”. “Hoy deseo lo que deseo, punto”. “Rojos y grandes, sí; azules y chicos, no” Sólo así logramos que la capacidad de elegir se forme; digo SE forme y se informe y ejerza plenamente su pulsación de libertad. Leer de esta manera es encontrar grados de pureza aquilatada en la oferta de la liviandad escolástica.
VI
CÓMO, CUÁNDO, DÓNDE
¿Cómo permitimos que los libros nos hagan felices? Poner al alcance de los niños –y también de los adultos, ¿por qué no?, que a final de cuentas, disfrazados de Maestros, siempre tratan de dirigir las vidas a su alcance –, disponer a la vista y facilitar a la mano de los alumnos múltiples materiales de lectura –piedras, hojas, estampas, periódicos, revistas, manuales, monografías, compendios, diccionarios, etc.– y dejar que personalmente elijan, escojan, selecciones, se emboben y decidan cómo, cuándo, dónde leerlos, contemplarlos, voltearlos, acariciarlos, abrazarlos, sentarse arriba de ellos –para que no se escapen–, olisquearlos, besarlos, tomarlos como rehenes o como almohadas, qué sé yo… Que se viva plenamente el contacto de lo que es un libro –una lectura– y no sólo lo que se no ha enseñado que significa.
VII
GENÉTICA DE LA LECTURA
Leer, que nada tiene que ver con perder el tiempo, es ayudar a que se nos vayan formando los gustos, permitiendo que la comprensión, el conocimiento adquirido, se nos instale en la utilidad y el servicio… En otras palabras: que los gestos de la felicidad, a través de la lectura y el acto, persuadan al egoísmo genético, transformándolo en Cultura.
VIII
LAS MÚLTIPLES LECTURAS
Lectura recreativa, informática, instructiva, lectura que reúna los múltiples nombres de la vida, desde la semilla de lo etimológico hasta la nueva nomenclatura del avance virtual. Lectura que nos devuelva en su reflejo el mundo más allá del concepto, más allá de la función hedonista de saber algo y no saber compartirlo. Lectura que en su seno resguarde la armonía por encima de la calificación y de la clasificación escolar.
IX
LA VALORACIÓN DIDÁCTICA
La valoración didáctica del placer tienen que ver con la lectura en voz de todos. El mundo como un texto y la comprensión humana como un coro. Los libro, como los hombres, no valen más que en la medida que nos enseñan a amar. No se trata en absoluta de utilizar el libro como una regla de medición, sino de ofrecerle al alumno, a todo el aprendiz de humano, el ejemplo –sí, nuestro placer sonriente– de que la lectura ofrece caminos, regala compañía, da conocimiento, hace feliz…
X
LOS NO POCOS ALUMNOS
Ahora, si sólo practicamos la lectura una triste media hora a la semana, si sólo gozamos un poco de ella lejos de cautiverio de la instrucción escolar, no estemos seguros de que sirva para algo… Es por esto que deberíamos, todos juntos — autoridades educativas, asesores de programa, profesores, alumnos, padres de familia e instituciones culturales afines — abrir los ojos hacia la posibilidad infinita de tener un lector atento en el corazón y un libro abierto en nuestras manos, en nuestra mente, en nuestro servicial estante — desde la biblioteca de aula a la plaza pública –. Y, pensando en los no pocos alumnos, deseosos de diversión y conocimiento, ansiosos por merendarse las mieles del mundo y montarse en el zumbido de la abeja, resulta imperiosa ya recomendar la LECTURA como un Género Literario del Placer, como un Género Instructivo y Gozoso de la Existencia Escolar.

14
Sep
10

LA BIBLIOTECA ESCOLAR

LA BIBLIOTECA ESCOLAR
Una gran tarea de todos…

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Tengo el derecho a leer en cualquier
parte… Incluso en la Biblioteca”.

Daniel Pennac.

I
ACERVOS EXISTENTES
Generar ambientes para la lectura y dinamizar la Biblioteca Escolar es una tarea de todos. Involucra a profesores, alumnos y padres de familia, así como a autoridades administrativas (funcionarios de nivel, encargados de la promoción de la lectura y la funcionalidad de Bibliotecas: Programa Nacional de Lectura, Red de Bibliotecas, etc.).
Con el firme propósito de activar las Bibliotecas Escolares en los centros de trabajo de los docentes, principalmente a través de los acervos existentes de Biblioteca de Aula y Rincón de Lectura, se deben unificar las propuestas de lectura y escritura (implícitas en el Programa Nacional de Lectura, su Cuadernillo de Aplicación y la transversalidad de los contenidos programáticos), el manejo de material bibliográfico, así como Círculos de Lectura, Talleres de Escritores, Micro-talleres de Edición, etc., detectando principalmente las necesidades recurrentes y ofreciendo propuestas y acciones de transparente funcionalidad para una clara solución.
Ante la tarea ineludible de dar respuesta a las necesidades de lectura y escritura que se generan en el grupo y en la Escuela, se han elaborados múltiples diseños cooperativos — como el de Argentina, conocido en México como Programa Nacional de Lectura — que favorecen a la orientación y funcionalidad del libro, la lectura y la Biblioteca (de aula y de Escuela), sin por ello dejar de lado, olvidar u omitir, su valioso sesgo recreativo, gozoso y complaciente.
II
HACIA LA FUNCIONALIDAD
En primer lugar, debe de aprovecharse la infraestructura existente del aula o del centro educativo. No es necesaria una “Biblioteca” para tener una Biblioteca funcionando. Si la escuela es de nueva creación, elaboraremos un plan o una actividad para el acopio de libros: “Librotón”, “Metros y más metros del Libros”, etc. Si la escuela cuenta ya con años de establecida y ha tenido la fortuna de ser depositaria de los diversos paquetes que en su momento otorgó Rincones de Lectura y que en la actualidad ofrece (?) el Programa Nacional de Lectura, pasaremos a elegir nuestro espacio, buscando su funcionalidad. Para ello tomaremos en cuenta la iluminación, grados de humedad (cuando rebasa cierta media es nocivo para los libros y revistas, cuadernos y láminas), así como el mobiliario a utilizar: estantes prefabricados, bloques y tablas, cajas o huacales, tendederos, biombos, escaleras, etc.
III
INVENARIOS Y EVENTOS
Ya que tenemos listo nuestro rincón, nuestro espacio, nuestra biblioteca, pasaremos a vaciar nuestras cajas y realizar el inventario. Es importante saber con qué material contamos, qué géneros manejamos, qué necesidades cubrimos con el material bibliográfico existente: Ciencia, Literatura, Divulgación, etc., y no sólo cuántos libros tenemos clasificados por título o por número. Enseguida, ya cuando nuestros libros se encuentren rebosando en los estantes (o el sistema de exhibición que hayamos elegido), pasaremos a reservarnos un Cuaderno de Registro, en el cual llevaremos el control de los prestamos internos y externos. Con el Cuaderno de Registro y su consulta nos ofrecerá una estadística de libros recurrentes o más solicitados y nos orientará la promoción para aquellos que por su diseño menguado o falta de atractivo (pero de indudable calidad) se están quedando en los estantes. Para que esta circulación — de alumnos, maestros, padres de familia y público en general — se dé con frecuente curiosidad y alegría, es necesaria la promoción…
IV
BIBLIOTECA Y ALUMNO
Sabemos que una de las estrategias que posibilitan la promoción, a la vez que nos ayudan a establecer una correlación concreta entre Biblioteca y usuario, es la Credencialización (sobre todo, para el préstamo externo). A ello le sumaremos la elaboración de carteles o cromos donde se exalten las virtudes primordiales de la lectura y su prima hermana la escritura. Es recomendable también la elaboración de dípticos o trípticos, así como la instalación de un Periódico de Eventos que nos permita enterar a nuestros posibles usuarios del as actividades propias de una Biblioteca: prestación de servicios librescos (orientación temática y recreativa), como de libros en sus instalaciones y fuera de ella; círculos de lectura, taller de escritores, lecturas autorales, exposición de trabajos pictóricos, dramatización de textos, etc.
La posibilidad de que todas estas características se den en nuestra Biblioteca del Aula o en nuestra Biblioteca Escolar, depende plena y exclusivamente del previo conocimiento y de la imaginación recurrente del responsable o responsables de la funcionalidad de nuestros espacios para la lectura y la escritura: trátese del binomio Maestro-Alumno, el propio Alumno, Comisionado de Lectura, Director, Inspector(a), encargado de Zona o Coordinador de Programa, o Jefe de Departamento (con sus Coordinadores del Programan Nacional de Lectura funcionando).
¿Lugares? Desde las asambleas, pasando por los horarios de atención a grupo y los recreos, hasta llegar al corazón de su espacio físico. ¿Tiempos? Los que sean necesarios…