Archivo para 26/09/10

26
Sep
10

JOHN KEATS

JOHN KEATS
La belleza es verdad, la verdad es belleza

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Aprender a ser libre es aprender a sonreír”.
Cervantes.

Cuando se acerca el agua dulce a la orilla a respirar / aparece en ella la etérea suavidad de tu rostro magno, / y es un canto de lento adiós la belleza de esa espuma, / ya que al intentar en mis manos tomarlo, como el viento / sigue el largo río su caprichoso curso en alas del tiempo / y la tristeza florece al lento desfase de la noche azul, / cuando más cercana la muerte esparce ya su oscuridad.
Los astros son la música inaudible que el alma entiende como luz, / así la estrella se vuelve la muchachita aquella que refleja su mirada en la ventana / pues mira sólo sus pensamientos, el amor que extraña el existir…
Y yo, extranjero de todo, frente al mar donde van a beber todos los ríos, / le digo: El amor no existe, sólo existen los actos de amor. / Entonces, hay niebla, y pasan lentamente tus manos sobre mis manos…
Lo dejo. A veces hago esto para sentirme como John Keats.
Sí, en un encargo que nadie me hace…
Porque la poesía es eso: la responsabilidad de un encargo que nadie me hace… y que yo te entrego por el solo hecho de tu belleza.
Además… porque, como nos legó Antonio Gamoneda, “la belleza no es un lugar donde van a parar los cobardes”.
¿Qué es un poeta?
El joven versista John Keats (1795-1821), ante tal enormidad de pregunta, solía decir: “Poeta es aquella persona que en presencia de otro se considerará siempre su igual, sea este el rey o el más pobre del clan de los mendigos”.
Así comprendemos que la vida carece de sentido si no hay resistencia al mal y por ello la existencia de los poemas y los poetas, esas palabras civiles, como una declaración humana, que intentan decir que es posible un mundo mejor.
He pasado la semana viendo y estudiando, disfrutando intelectualmente, la película BRIGHT STAR (Jane Campion, 2009), donde se narra la fugaz la vida del poeta inglés John Keats.
Un maravilloso poema visual que, a cada caricia de palabra, a cada imagen de amor, a cada reconciliación de luz, moldea mi apreciación sobre la realidad.
John Keats fue uno de los principales poetas británicos del movimiento romántico. A la muerte de su hermano se fue a vivir a casa de su amigo Brown. Allí conoció a la bella Fanny Brawne, quién había estado viviendo en la casa de Brown con su madre, y se enamoró de ella. La poesía y la correspondencia entre ambos escandalizó pasionalmente a la sociedad victoriana.
“Casi deseo que fuésemos mariposas y viviésemos tres días de verano– escribe Keats a Fanny –. Tres días así contigo los llenaría de más placer que el que cabe en 50 años”.
Se la recomiendo, ampliamente se la recomiendo.

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