Archivo para 30/09/10

30
Sep
10

LOS CLÁSICOS

LOS CLÁSICOS
Libros con piel de cordero, lectores que aúllan

Rael Salvador
raelart@hotmail.com
“Vivir es esta dulce desilusión en vano”.
Justo Navarro.

¿Por qué le damos tantas vueltas a los clásicos?
¿Cómo es que nos desembarazamos de mil maneras de su presencia?
Porque… si algo tiene una obra clásica es presencia.
Homero, Virgilio, Dante, Cervantes, Milton, etcétera.
¿Por qué, amaestrados “Houdinis” de todas las tretas, nos resulta tan fácil escapar a su seducción?
Es decir, a su constante y renovada tradición (porque sería estúpido pensar que los sueños evolucionan).
Y, así como así, dejando el capullo de la lectura y su “incómoda” calidez, nos entregamos a la huida, al vuelo… A otra cosa mariposa.
Pero, no es que no nos gustes los clásicos, sino que estamos lo demasiado contaminados por la repulsión y el rechazo que de ellos hacen los ignorantes y los holgazanes.
Quiero decir — permitiéndome ofrecer una explicación, antes de recibir una “mentada” más –, que siendo como somos, tan infinitamente repetitivos — ya que esto sucede aquí y en China –, argumentando siempre que “los clásicos están pasados de época”, y lo que hay que leer y releer siempre son los temas de interés y de actualidad… y otras muchas tonterías más.
¿Leer y releer? Sí…
Miren, la ignorancia profunda, de una sociedad culturalmente tan degradada, que prefiere flotar en el suero sucio del engaño — educativa, política y religiosamente — debe agradecer a la muerte que la vida sea una “bella” imperfección transitoria.
¿Exagero? No y sí.
Porque… más que el deber obligado a saber de ellos — joder, ¿quién me entiende? –, deberíamos ejercer el derecho a ser enterados. Así, muchas cosas que achaco a la ignorancia, pasarían obligadamente a ser reconocidas como inadvertencias.
Sí, “inadvertencias”.
Porque al ofrecer un carácter impersonal, sólo absolvemos a los responsables. A aquellos — institucionalizados idiotas — que hacen apología y promoción de que “los clásicos están pasados de época”.
Es decir: Libros con piel de cordero, lectores que aúllan.

Anuncios