Archivo para 25 septiembre 2010



25
Sep
10

NADIE SALE DE AQUÍ

NADIE SALE VIVO DE AQUÍ
Y vi la bala venir, porque esto era como
dispararle al espejo y nada más

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“La luna es una bestia de sangre seca”.
Jim Morrison.

Sí, lo sé.
Nadie sale vivo de aquí…
Bien, creo que debería abrir una botella de vino duro y poner un disco de The Door’s — Essentials rarities — y avalar su mágica danza como un festival de realidades y certezas.
O releer esto que escribió el viejo Hank: Lo peor de todo es que algún tiempo después de mi muerte se me va a descubrir de verdad.
Todos los que me tenían miedo o me odiaban cuando estaba vivo abrazarán de repente mi memoria.
Mis palabras estarán en todas partes. Se crearán clubs sociales y sociedades.
Será como para volverse loco.
Se hará una película de mi vida. Me pintarán mucho más valiente de lo que soy y con mucho más talento del que tengo. Mucho más.
Será como para hacer vomitar a los dioses.
La especie humana lo exagera todo: a sus héroes, a sus enemigos, su importancia.
Era verdad, como Jim Morrison, Charles Bukowski había muerto.
Y Ella, como todos los de nuestra especie, estaba triste, semidesnuda, pasada…
— No, no es necesaria la noche — dijo, fijando sus irritados ojos en los míos –. Cuando una elige el interior de la existencia y el ángulo sombrío de las cosas, no es necesaria la noche.
Yo sólo pensé lo que no me hubiera gustado decirle.
Tomé un trago y guardé silencio. Ella exhaló el humo y con lasitud musicalizada profetizó:
— Cuando los románticos Beatles tocaban sus cursis rolitas de amor, James Douglas Morrison nos mostró el lado oscuro del hombre siete años antes que Pink Floyd.
Volví a tomar otro trago. Y vi la bala venir, porque esto era como dispararle al espejo y nada más.

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25
Sep
10

ENLACE POR LOS SIMPSON

ENLACE POR LOS SIMPSON
Y la SEP reconociendo su inutilidad tardía

Rael Salvador
rael_art@hotmail.com

“El niño no es una botella que hay que llenar,
sino un fuego que es preciso encender”.

Montaigne.Al igual que Octavio Paz, ya por las tardes, después de realizar mis tareas como escritor — una nota por aquí, una declaración por allá, la contestación del correo, la Columna en EL Vigía, la reseña crítica en L.A. o en Bitácora, una presentación, un poema, un prólogo, un comentario, una reflexión, etc. –, me gusta sentarme plácidamente con una cerveza o una copa de vino frente al jodido televisor y entretenerme — aprendiendo sociología, educación y psicología — con Los Simpson, la familia amarilla más vista en el planeta.
En uno de sus más recientes capítulos de esta nueva temporada, se avientan a criticar el examen de PISA (Programme for International Student Assessment, es decir “Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes”), que es una evaluación estandarizada coordinada por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y que los alumnos y profesores de México conocemos como la mentada prueba ENLACE (Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares).
Es interesante saber, a diferencia de la necedad o idiotez de la SEP (Secretaría de Educación Pública), íntimamente vinculada, por no decir coludida, con el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), que los profesores británicos ya han lanzado una campaña para acabar con las evaluaciones nacionales de la educación primaria y secundaria, que rinden cuentas a las internacionales — en diferentes contextos económicos, que generan marcadas desventajas académicas –, asegurando que “los maestros se han visto obligados a centrarse en preparar a los niños y a los jóvenes para esas pruebas, lo que afecta negativamente al aprendizaje de todos el alumnado”.
Con la evidencia irónica que nos presenta la serie televisiva de Los Simpson — no por ello menos palpable, comprensible y comprobable — queda más que al descubierto el despiadado currículo oculto — conocido anteriormente como Planes de Estudio y ahora rebautizado con el término anglosajón –, en materia de control ciudadano y Educación, que manejan los intereses de los países occidentales, afiliados a las certificaciones de carácter internacional, las cuales se encuentras sujetas a recompensas económicas o a retiro de apoyos.
¡Diablos! ¿Y el titular de la Secretaría de Educación Pública en México, Alonso Lujambio, por qué jodidos no habla de esto?
No le han de gustar Los Simpson.

21
Sep
10

DR. PSICOMAGO

DR. PSICOMAGIA
El imperceptible avance de una curación

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“La guerra es la mejor escuela del cirujano”.
Hipócrates.

Se ha dicho, con la ordinario dosis de veneno competitivo, que Alejandro Jodoroswsky le quiere quitar la chamba a mi vecina Gaby Vargas, pero en realidad soy yo quien desea quedarse con los clientes y lectores de ambos.
Aplico la experiencia de mi consulta, la aderezo del legado “psicomágico”, fruto que muerde del árbol de las artes (lugar donde la creatividad firma su espiritualidad auténtica para no consolarse sólo poniendo su nombre en la puerta de los baños públicos), entonces le agrego cínicamente el celofán transparente de la escritura “light” y así les brindo 3 (tres) consejos que le ayudarán a recuperarse de la soledad, es decir del estrés que le está jodiendo con enfermedades cardiacas, digestivas, dermatológicas, etc.
1- Déjese de pendejadas, atiéndase el sentido del olfato con 2 limones amarillos y la pañoleta floreada de una novia reciente (no cuentan las azules claritas) y permita que el Sr. Calderón (Librería Ramírez) le recomiende un libro infantil — cómprelo y, sin dejarlo por ahí, léalo –, duerma una noche con él (con el libro) y otro noche no: Sienta la diferencia de que alguna vez tuvo padre o madre que se preocupó culturalmente por su conciencia. Si esto funciona, pase a la etapa Juvenil y luego con un ejemplar de un tal Gabriel García Márquez, y así hasta llegar a leer la realidad con los ojos abiertos.
2- Quédese mirando a los ojos de un cachorro, intentando encontrar el origen sentimental de los perros. Escupa su chicle o su cigarro o sus deseos de besar y pídale a una vecina si le puede hacer de cenar espárragos con mantequilla, condimentados con unas pizcas de sal vegetal (vaya a la “Milpa” e invierta en su salud, compre el frasquito ahí, ¡joder!).
3- Abrace la almohada, si la soledad que se quiere sanar es afectiva; empérnela entre sus muslos, si ésta urgencia es de origen sexual. Luego pegue con leche dulce la imagen de un ángel en su frente, siembre su reloj en una maceta y coloque tres rosas bajo su cama, entonces acuéstese desnudo y avance descalzo en el sueño hacia la Iglesia que a todos nos nace en la mente.
Si nada de esto funciona, visite a un psicólogo profesional. Y ya no lea mi Columna de los miércoles (las otras sí, en ellas hablo de cosas deliciosamente absurdas).

20
Sep
10

Águila Torreblanca

ÁGUILA TORREBLANCA
Podría decir hermosa, pero me parece poco…

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Ya se ha dicho todo, pero no para todos”.
Kart Valentin.

Justa, sólida, representativa…
Podría decir hermosa, pero me parece poco.
Es un Águila territorial, nacionalizada en Ensenada, que nos significa a las vez que nos dignifica.
Es una escultura, de plumaje extraordinario, realizada con la prestancia a título y con el gozo a cuestas, por un escultor amigo de grandes vuelos: Torreblanca.
José Luis Torreblanca, consecuente con sus obras, es originario de donde el arte no posee el temor de enfrentarse a la belleza.
Sí, Águila conmovedora y conmemorativa.
Garras al frente, que se esfuerzan por desenterrar la libertad de la consciencia de quienes la observan y la aprecian.
Fundacional, explica nuestra memoria histórica.
Y, aparte de celebrar con su aterrizaje oficial el Bicentenario y el Centenario, nuestro Palacio Municipal — hogar de todos –, se engalana con su férrea presencia.
Pone a la vista lo mejor de un hombre: el arte que lo habita, el vuelo del símbolo y el aterrizaje de la identidad.
Largos años de estudio, observando lo sistemático en lo urbanístico, para que la postura de esta maravillosa Águila sea funcional al espíritu.
Es exuberante la vitalidad tornasol, que recuerda que la noche le sigue al ocaso del día, así como el vuelo sueña el nido como un refugio…
La instalación que nos ofrece es fruto de una amplia trayectoria meditada, que posee territorio propio en la ciudad: sus otras esculturas viales.
Evocación dilatada, imagen que se sucede a la memoria de la idiosincrasia nacional, logrando que la estética se sume a la ética.
Intenso, como la revisión de sus figuras, el trabajo escultórico de José Luis Torreblanca anuda dimensiones, nos habla de un alegórico montaje de plumas que son más que su suma… o la suma pagada por ellas.
La brillantez de estas alas, sociales como su compromiso, generan un oleaje de satisfacción y orgullo, de diversidad conjuntada en la riqueza de sus matices.
Brindo con la mirada, saludando la correspondencia que hay en el corazón de la obra…
Porque esta correspondencia es una entrega: el Águila Torreblanca, él mismo.

19
Sep
10

¿qué es lo que tiene méxico?

¿QUÉ ES LO QUE TIENE MÉXICO?
No sé si sin razón pero sí con corazón

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“¿De qué se ríe el licenciado…?”.
Carlos Monsiváis.

El sábado pasado publiqué en esta Columna, con el título “Matar al Periodista”, lo que será siempre un triste acontecimiento en cualquier hora y lugar del planeta, me refiero al asesinato de Luis Carlos Santiago Orozco, el joven fotógrafo de 21 años que laboraba para El Diario de Juárez.
Ahí comenté, citando al escritor y filósofo británico Peter Kingsley, que en México “tenemos ya todo lo que necesitamos”, pero que “sólo necesitamos que se nos enseñe lo que tenemos”.
No faltó quien, desenfundando la “realidad” — esa arma que se nos pone como “evidencia” en medio de los ojos –, me refutara: «¿Qué carajos tiene México?». «¿Qué nos ofrece este país jodido para que vivamos decentemente en él?».
Así, con la ronda de estos interrogantes, me he quedado dando vueltas en el imaginario de una nación — la mía y la de tus hijos, la de nuestras familias –, reflexionando qué diablos posee mi país, para responderle a este tipo que, no sin razón pero sin corazón, me cuestiona con dureza: «¿Qué mierdas tiene México, cabrón? ».
Y yo le digo, le muestro, le pinto con palabras este paisaje:
Tenemos el futbol, para tener el pretexto de apagar el televisor y abrir un libro.
Porque tenemos los libros de Octavio Paz, Carlos Fuentes y Monsiváis… Y los cuentos Juan José Arreola y José Agustín… Y los poemas de Jaime Sabines, Fernando del Paso y Lauro Acevedo.
Tenemos a los Héroes Nacionales, que me parece bien que realcen sus ficciones, para así cuestionarnos nuestra propia heroicidad y nuestra propia ficción.
Tenemos al Chavo del Ocho, para que por los menos ocho chicas piensen en tener su “chavo”.
Tenemos las telenovelas, para saber de donde surge tu nombre — Esmeralda o Mari Mar — o nuestra propia historia de hadas lujuriosas que no calza con la realidad.
Tenemos el cine de los Hermanos Almada, para saber qué no hacer en las películas, que es como saber lo que no hay que hacer en la realidad.
Tenemos a Juan Gabriel, que puede ser como tú, pero además compone, canta y baila como un dios maravillado.
Tenemos todo un Calendario — ¡Santificado, joder! — para tomar cerveza, vino o tequila, porque aquí todo los días hay un Santo qué celebrar o una fiesta qué organizar.
Tenemos el amor perdido, es decir el gran pretexto para salir a buscarlo…
Tenemos la chequera de Carlos Slim y nuestra pobreza: la posibilidad siempre latente de recuperar lo que indecentemente se nos robó.
Tenemos las tetas Maribel Guardia y el culo de Lorena Herrera, el chocolate de la abuelita y la prensa que no falla en decir boberías todos los días.
Qué de cosas no tenemos…
Pero sobre todo, tenemos el deseo de cambiar, la carne viva en la sal del descontento, esa que dice No a la anestesia de los comerciales, que quieren hacernos creer — repitiéndose treinta veces cada cinco minutos –, que estamos bien, que nada pasa, que nada es posible — mucho menos cambiar la realidad — sino es con su firma y su shampoo.
Y, además, me tienes a mí, que te puedo escuchar. Alguien que — y no te parezca fácil, capullo — puede ofrecerte una respuesta (que no sea la que quieras oír, eso importa poco).

18
Sep
10

preguntolandia

PREGUNTOLANDIA
¿Por qué cuando tenía todas las respuestas
me cambiaron todas las preguntas?

Rael Salvador
raelart@hotmail.com
“El único modo de estar de acuerdo con la vida es estar en desacuerdo con nosotros mismos”.
Fernando Pessoa.

I
¿Si no hay frutos, vale la belleza de las flores? ¿Si no hay flores, vale la sombra de las hojas? ¿Si no hay sombra, vale la intención de la semilla?
II
¿Cuándo salto, no vuelo por algunos segundos? ¿Y si junto todos esos segundos, no habré volado a lo largo de la vida por muchas horas? ¿Las palabras no serán sólo un vestido que le queda muy cortito a la experiencia?
III
¿Cuándo el nervio óptico nos resulta inútil, como inútil nos resulta el cable eléctrico cuando la luz es Divina? ¿La locura del arte que no cura no es arte sino locura? ¿No será que sólo soy una fotocámara de escribir?
IV
¿No son los intelectuales aquellos que no cultivaron la riqueza de la palabra para defenderse de su pobreza? ¿Te has preguntado alguna vez en qué idioma ves las nubes? ¿Lees en él lo que él hace leer en mí?
V
¿Prefiero cerrar los ojos y verte, que abrirlos y no verte? ¿Es mi suerte cómo una mujer, y algún día se irá con otro? ¿Si el amor fuese perro, nos ladraría el corazón?
VI
¿Juntar mis palabras, es sólo el fuego frío de una velación de amantes frustrados? ¿Soy un mal autor, ya que la obra de un artista debe ser su propia vida? ¿Hemos encontrado lo duro de la verdad, como un pan amargo, y Dios se nos desvanece?
VII
¿Escritor es un hombre que canta al silencio? ¿Lector es un silencio que habla al hombre por dentro? ¿Son las palabras como maderas humedecidas por los labios? ¿Un pesimista nos es sino un optimista con experiencia?
VIII
¿En esta tierra de interrogantes, el que desenfunda primero una respuesta es realmente el que sabe? ¿Ser rebelde es no subordinarme ni siquiera a la verdad? ¿Sólo porque existe el calendario voy a tener una fecha para morir? ¿No sé de qué tengo cara…, quizá de una respuesta sensata? ¿Por qué cuando tenía todas las respuestas me cambiaron todas las preguntas?

17
Sep
10

matar al periodista

MATAR AL PERIODISTA
Quienes garantizan el amanecer de la información,
pero no el de ellos mismos…

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Tenemos ya todo lo que necesitamos. Sólo
necesitamos que se nos enseñe lo que tenemos”.

Peter Kingsley.

Los periodistas de México, víctimas de un Estado fallido, pagan con sus vidas, las deudas y desavenencias que el gobierno tiene con el crimen organizado.
Luis Carlos Santiago Orozco, fotógrafo de El Diario de Juárez (de apenas 21 años), asesinado este 16 de septiembre, se suma a las estadísticas de los reporteros caídos en ejercicio de su profesión — 27, desde el 2000, sólo en esta entidad –, mientras tanto Carlos Manuel Sánchez (fotógrafo practicante del mismo diario), convalece gravemente herido en un hospital de Ciudad Juárez, Chihuahua.
La artera ejecución de Luis Carlos Santiago Orozco, acaecida en plena celebración del “Bicentenario”, a apenas 200 metros del diario donde presentaba sus labores, ofrece una visión clara — como lo habían mostrado hasta ahora sus imágenes — de la vulnerabilidad, acoso y censura en que se encuentra el actual ejercicio periodístico en el país.
Transformado en un envilecido y cruel Monstruo de mil cabezas, horror que desfigura cualquier confrontación — “unos contra otros”, como se quiere hacer “ver” –, México está perdiendo el ejercicio de la Opinión Pública, ahogando en lagunas de sangre, plomo y desgracia el desempeño de la Libertad de Expresión.
Con las corporaciones a cargo de combatir el crimen –infiltradas por las “bondades” del narcotráfico y no sólo por el “hartazgo” de la corrupción — incapaces ya de garantizar alguna ruta de salida de este atolladero “presidencial”, los periodistas se han convertido en una simple “pieza incómoda”, fácil de desarticular, al no poseer el blindaje ético de un Estado que no garantiza ni su propia sobrevivencia.
A estas alturas repugnantes que ofrece la sangre derramada del periodismo nacional, ¿por qué desoyen los altos mandos de gobierno la inutilidad de lo hoy parece tener matices de estar convirtiéndose en una “Guerra Civil”?
Las “Familias” involucradas, sabedoras del daño colateral que ocasionan — entre ellos la muerte muchísimos inocentes y de quienes hacen posible el amanecer de la información, pero no el de ellos mismos –, ¿no estarían dispuestas a negociar un paraíso existencial para sus hijos, sobrinos, padres, hermanos… saliendo y, a su vez, sacándonos a todos de este infierno sin futuro?
No sería nada nuevo para la historia de la beligerancia y sus grandes conquistas económicas, por no meterme con las espirituales… ¡Caray! Sólo se requiere de un poquito de disposición y conocimiento de causa (darse cuenta que en la estupidez del dolor estéril no hay frutos para construir nada, mucho menos la dignidad).
“Tenemos ya todo lo que necesitamos. Sólo necesitamos que se nos enseñe lo que tenemos”, nos dice la sabiduría de Peter Kingsley, como retratando a nuestro México. Imperios, como el de China, que no se podía conquistar o “colonizar”, pero con el cual sí se podía comercializar, llegó a acuerdos que le ofrecieron la prosperidad que actualmente goza y sirve de modelo.
Un “acuerdo” de estas características — con el consumidor más ávido de enervantes en el planeta, Estados Unidos — posee más signos de inteligencia y ética práctica que la simulación en la que se nos ahoga el presente.
Y, después de este dolido crimen — seguido de los muchos asesinatos que derramaron ya mi tinta –, que nadie ponga en riesgo inminente su vida por la necesidad de tener un empleo — el joven fotógrafo Luis Carlos Santiago Orozco apenas este lunes 20 firmaría su base con El Diario de Juárez –, trátese de un policía o un periodista… Ya no digo del funcionario público que, inconforme con su salario — medido con la “regla de oro” del consumo, que no es para nada el equiparable de lo justo y lo solidario –, se ve involucrado en actividades ilícitas con el mismo argumento de quienes sustentan las “leyes laborales” del crimen organizado.
No más muertes sin sentido. No ocupamos que maten más periodistas, creyendo que así acaban con el periodismo.
No quiero creer que este es mi país, México, el país de las desigualdades extremas, donde crecerán mis hijos junto a tus hijos, el lugar donde lo mismo se muere de hambre, de decencia, de un tiro en la cabeza o de obsceno hartazgo.