10
Oct
10

CHE, NOTICIAS DEL CORAZÓN

CHE, NOTICIAS DEL CORAZÓN
A la memoria por asalto y con fusiles

Rael Salvador
rael_art@hotmail.com

“El ‘Che’ era un hombre que decía lo
que pensaba y hacía lo que decía”.
Eduardo Galeano.

I
EL HOMBRE REBELDE
Existen ciertas cosas en este mundo que me procuran confianza: El Pastoral de Beethoven, los escritos de Kazantzakis, los trazos de Klee y Miró, mis conversaciones con Facundo Cabral, los poemas musicalizados de Joaquín Sabina, o una sencilla taza de té dulce, aderezado con los suaves reclamos sensuales de una mujer hermosa o con los apremios inteligentes de un hombre que sabe de lo que habla. Admiro también — como muchos de ustedes– el icono más universal que la rebelión contemporánea posee: la imagen del “Che” tomada por Korda. Imagen relevante, que a lo largo de las últimas décadas ilustra con su dignidad la dignidad de todas las revueltas de la existencia humana.
II
CREER, CREAR Y CRECER
La imagen del “Che” Guevara, la más nacedora de todas, resurge siempre como una reivindicación a la solidaridad y a la esperanza, a la igualdad y al derecho de creer, de crear y de crecer. Su constante asomo, mirada fija, pelo al viento, no es una aventurada y corta tregua a la “hipocresía revolucionaria”, como sí lo fue para muchos melosos oportunistas que ayer se colgaron la camiseta — nunca el fusil — y hoy tratan de administrarnos el destino desde la corte del rey, sino como algo más cercano a la responsabilidad del auténtico “hombre nuevo”, el cual, para no ir más lejos, debe ser, reclama Ernesto Sábato: “testigo insobornable de su tiempo, con coraje de decir la verdad y levantarse contra todo oficialismo que, enceguecido por sus intereses, pierde de vista la sacralidad de la persona humana”. Y transformar así el espíritu en barco de papel, “dibujar a Dios como jinete”, y lanzarse a los turbios horizontes de la existencia política, de la injusticia social… y regresar cargado de renovados sueños, para que la humanidad realmente nos sea humana.
III
UNA ISLA EN LA MEMORIA
Esa mañana en Cuba repetían, en homenaje al “Che”, un bello texto dirigido al Semanario Marcha en la época de Carlos Quijano, cuando Galeano, ahí presente, era jefe de redacción. Eduardo Galeano tomó el GRANMA entre sus manos y nos leyó, no sin nostalgia, lo que amablemente se rescataba desde el pozo de la memoria. Yo continué en la ventana, observando como las nubes se amontonaban frente al sol caliente para anunciarnos lluvia. Recordé entonces algo alguien escribió en El Times de Londres cuando el “Che” fue asesinado: “Es quizá la leyenda más fascinante de Latinoamérica — redactó con flema mítica el periodista inglés –, después del Dorado”. Se lo comento a Eduardo y él me contesta, invitando a Ernesto Cardenal a la mesa y al mate: “Entre los más impacientes, entre los más furiosos, están los arrepentidos. Ayer han confundido el estalinismo con el socialismo y hoy tienen huellas que borrar, un pasado que expiar: las mentiras que dijeron, las verdades que callaron…” Alguien abre la puerta y nos dice que se hace tarde y que además llueve, pero que no es culpa de Fidel.
IV
EL CRISTO DE SARAMAGO
Llegó un día el retrato clandestino de Ernesto Che Guevara, el más célebre de todos, aquel hecho con manchas fuertes de negro y rojo, que se convirtió en imagen universal de los sueños revolucionarios del mundo, promesa de las victorias a tal punto fértiles que nunca habían de degenerar en rutinas ni escepticismos, antes darían lugar a otros muchos triunfos, el del bien sobre el mal, el de lo injusto sobro lo inocuo, el de la libertad sobre la necesidad. Enmarcado o fijo en la pared por medios precarios, ese retrato estuvo presente en debates políticos apasionados en la tierra portuguesa, exaltó argumentos, atenuó desánimos, arrulló esperanzas. Fue visto como un Cristo que hubiese descendido de la cruz para descrucificar a la humanidad, como un ser dotado de poderes absolutos que fuera capaz de extraer de una piedra el agua con que se mataría toda la sed, y de transformar esa misma agua en el vino con que se bebería el esplendor de la vida.
V
CHE, NOTICIAS DEL CORAZÓN
Le cuestiono a Juan Gelman: “… Soy de un país donde se llora por el Che/ o en todo caso se canta por el Che…” Este poema lo escribió en homenaje al Guerrillero Heroico…
“Soy de un país donde hace poco Carlos Molina/ uruguayo anarquista y payador/ fue detenido/ en Bahía Blanca al sur del sur/ frente al inmenso mar como se dice/ fue detenido por la policía… Molina cantaba como siempre bellezas y dolores/ cuando de pronto el Che empezó a vivir y a morir en su guitarra/ y así la policía lo detuvo… Sí, — me contesta — Pensamientos, fue un poema que escribí hace más de veinte años con motivo de la muerte de Che Guevara (octubre 9 de 1967), y está explicado en el poema cómo se sucedió, por qué y cuándo murió el Che. El poeta Fernández Retamar, director de la revista Casa de las Américas de Cuba, le pidió a los escritores y poetas de toda América Latina su participación. Creo que por ahí dice… Soy de un país donde te hago caso/ Roberto pero/ decime o dime por favor/ ¿qué me pedís o pides/ qué escriba realmente?/ te doy noticias de mi corazón nada más”.

Anuncios

0 Responses to “CHE, NOTICIAS DEL CORAZÓN”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: