Archivos para 31 marzo 2011

31
Mar
11

EL CAMINANTE

EL CAMINANTE
Facundo Cabral y los papeles de la casa de ayer

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“¿Qué es la fuerza sin una doble porción de sabiduría?”.
John Milton.

En 1992 había ganado un premio importante. Los poemas los traía siempre conmigo, a mi lado. Me ofrecían fuerza, como amuletos estelares. Uno noche de Concierto, junto con las Cartas de Henry Miller a Anis Nin, se los cambié a Facundo Cabral por este texto: «Y el Señor, dijo a Abraham: “Abandona tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te indicaré; haré de ti una gran Nación… Te bendeciré, y contigo se bendecirán todos los pueblos de la tierra…” El Señor, dijo a Abraham.
Esa bella y sabia orden fue la convenció a mi corazón a decidir que el mundo fuera mi casa. El mismo mundo que puso al alcance de mi espíritu la palabra, que me refleja como ningún otro espejo. Soy un caminante de sales, libros y maderas, enamorado del polvo de los caminos. Construyo mi casa, día a día, y vuelvo a destruirla cuando el sol me propone otros desvelos.
Solo y sin querer ser nadie, amparado y crecido por mi mente, en busca de las luces misteriosas, donde los pasos son lentos y eternos… Y alguien sabe todo para decidirlo todo. Atravieso la nieve, la lluvia y los mares, y conozco el delirio de las plantas, de donde aprendo los cantos que canto para ti… al detenerme nada más lo que duren esos versos y la hoguera que el amor provoque.
Soy un caminante, una espiga más, un fruto en movimiento. Inquieto paisaje que vino a derrumbar los muros que por temor levantó el cobarde… Peregrino que predica lo mejor del Señor, es decir: Todo.
La luz me muestra de espíritu entero. Y el árbol y las aves me repiten. Caminó los desiertos mi esperanza y mi piel es el código del tiempo, la poesía es mi álgebra y mi cábala, como le sucede a las estrellas, porque yo también soy un astro, y lo sabe el que me ve desde muy afuera y desde muy adentro. La muerte me acompaña, paso a paso, para tomarme al fin y recrear la vida. Entonces, camino hacia la nada. Soy un caminante que, por irse siempre, siempre regresa, porque todo es circular y eso el sol lo sabe como nadie.
El cielo y las serpientes son mi conciencia, que son un sueño que en la vigilia liberan mis versos. Aquí he llegado a esperar a que estallen las flores y los peces, a lado tuyo, mujer que me esperabas… sin que tú y yo lo supiéramos».

30
Mar
11

LA BARCAZA CÓSMICA

LA BARCAZA CÓSMICA
El amor hay que hacerlo, no prometerlo

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Se trata de vivir mejor, no de alcanzar el Paraíso”.
Fernando Savater.

Nuestras miradas se cruzaron y coincidieron un instante, la sonrisa se dibujó en los labios y los ojos crearon, en las pasajeras nubes del silencio, el diálogo perfecto.
Como queriendo estigmatizar el ambiente y seducir el alma, leía y luego escribía algunos apuntes sueltos de las confesiones griegas de Niko Kazantzakis: “Nuevas generaciones marchan sobre los cadáveres de los padres, prosiguen la obra por encima del abismo, se esfuerzan por domesticar es misterio salvaje, arando un campo, besando a una mujer, estudiando una piedra, un animal o una idea”.
Yo te decía, exilio de arena de por medio: “Es ilícito, por ejemplo, buscar el éxito en sí mismo vendiendo a puteadas de lápiz lo falso de la Patria o publicando un pasquín de literatura aparente…
— O, por decirlo claro: perjudicando al prójimo de cualquier manera.
Sumergía la mano en la mar, estudiaba el vórtice de un cúmulo de estrella y continuaba: “Es probable la obstinación en uno de seguir una vocación que no aporta ganancia, y más cuando se considera pecaminoso retirarse del mundo para dedicarse a la contemplación. Pero lícita y aun digna de encomio la vía de quien se dedique a meditar y a lograr la sabiduría, siempre que no considere que la sociedad debe alimentarle: porque la sabiduría es también una mercancía y puede y debe ser intercambiada”.
“¿Eres creyente?”, preguntaste, mientras las gaviotas alzaban vuelo en el nado de la barcaza.
Y yo: «Dejando de lado a los creacionistas que leen la Biblia de manera textual, soy como los pocos creyentes moderados que interpretan algunos “milagros” como algo metafórico; una “manera de hablar”. La separación de las aguas del Jordán pudo resultar de algún evento geológico, y la multiplicación de panes y peces — por ejemplo — no hace falta tomársela al pie de la letra; posiblemente no sucedió nada sobrenatural. Lo importante de verdad son las enseñanzas que contienen».
Y tú: “¿Y el amor?”.
Y de nuevo yo: “Decir el amor es no serlo en este preciso acto de decir. El amor hay que hacerlo, no prometerlo”.

29
Mar
11

EL HIJO DE UN POETA

EL HIJO DE UN POETA
Resonancia y dolor por la muerte de
Juan Francisco Sicilia

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Todo en la vida es luz de tan amada, / sólo mi cuerpo es paja,
leña y brizna / que consumido en luz es tierra, es nada”.
Javier Sicilia.

La noticia irrumpe como un clavo en la frente, y el alma no puede ser otra cosa que un crujido de impotencia.
Identificados seis de los siete ejecutados este domingo en Morelos, se encuentra el cuerpo de Juan Francisco Sicilia Ortega, de 24 años de edad, hijo del poeta y periodista de Proceso Javier Sicilia.
¿Crimen legitimado?
En los cadáveres, sobre una cartulina barata, se lee el garabato de la muerte, la injuria acusatoria: “Esto nos pasó por hacer llamadas anónimas a los militares, esto les va a pasar al capitán Barrones y cap. Castillo atte. Cártel del Golfo”.
Pero eso no prueba nada.
Más bien traza el rastro emponzoñado del principal responsable de esta conflagración absurda, el rostro de un mandatario impotente ante la violencia que ha generado, ante el cotidiano embrutecimiento de una nación ya fuera de control…
¿A dónde diablos nos lleva esta envalentonada necedad, este inútil privilegio castrado? ¿Hacia qué impunidad oficial encallaremos de nuevo? ¿Cuántos muertos más ocupa el país, de Ciudad Juárez a cualquier otro punto, para llamarle cementerio?
Empeñada en un beligerante “amansamiento” discursivo, la psicosis romántica del Presidente insiste en acabar “moralmente” con el narcotráfico, cuando ninguna moral heroica — por más blindada de fe y entusiasmo castrista — detiene el horror consecuente de las balas.
Ahí están los más de 35 mil muertos de la “Guerra contra el Narcotráfico”, cifra a la que ya le sumo estos queridos cuerpos inermes: amordazados, torturados, despreciados…
“Estamos hartos de tanta violencia — enuncia Javier Sicilia, sombra en el estallido de un poeta, de un padre –, ya no más. Nos están matando a nuestros hijos. ¿Qué vamos a hacer? Si ellos se quieren seguir matando, que lo hagan”.

28
Mar
11

CULTURA 2

CULTURA II
¿Qué leen los que se dicen que escriben?

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Ahora las personas son libros para mí”.
Henry Miller.

No debería cuestionarme para qué sirve escribir, sino para qué diablos es útil leer.
¿Qué leen los que se dicen escritores?
¿Leen? ¿Se leen? ¿Nos leen?
¿Dejan de lado los libros de su gusto o los autores de su afición e intentan, después de lo aprendido — y la insoslayable urgencia de lo necesario –, penetrar al mundo de la divulgación cultural?
De estar informados e informar…
No lo sé de cierto, pero haré caso a lo que me comentan: que dadas las cargas de trabajo, se sienten explotados hasta la perdida de su propia identidad — luego, aquello de que las colaboraciones no se “pagan” –, que prefieren descansar sus ansias en el bienestar, siempre relativo, de un excelente y divino fin de semana…
Fugas de uno mismo: “misas” o rock & roll, lo mismo da.
Y los comprendo: las “misas”, de cualquier índole, cumplen la misma función social que el bar, la “disco”, la cantina o la taberna, “vendiendo su producto, hacen olvidar al hombre de la jornada laboral, su miseria”.
¿Astros alineados a favor de la alienación?
Sí, esos mismos que por muchos años escuché aullar hasta convertirme en su propio aullido: “Ocupamos espacios donde manifestar nuestra labor CULTURAL”.
Circulando, en su tercera entrega, el Suplemento Cultural “PALABRA” pasea su credibilidad invitando a tomar espacio en sus páginas: creadores, nuevas expresiones y críticos midiendo pulso con sus lectores; las exposiciones, conciertos y lecturas compartiendo vitrina de papel.
Estamos en construcción; otrora “Atenas del Pacífico”, ahora sólo nube en la lluvia de nuestro propio crecimiento.

27
Mar
11

COORDENADAS DE LA LECTURA

COORDENADAS DE LA LECTURA
Uno nunca se sumerge dos veces en el mismo libro

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Por imbécil que sea un autor, siempre
encuentra un lector que se le parezca”.
San Jerónimo.

Sí, el mundo es bello, lo sabemos, sólo que a veces se nos pierde su gracia: se nos desgracia. “Para mí — comenta Alberto Manguel, como miembro de la tribu de Macondo –, las palabras de una página le dan coherencia al mundo. Cuando un día de sus cien años de soledad, una peste que causaba amnesia atacó a los habitantes de Macondo, éstos se dieron cuenta que el conocimiento del mundo empezaba a escapárseles, que podían olvidar qué era una vaca, qué era un árbol, qué era una casa. El antídoto, descubrieron, radicaba en las palabras. A fin de recordar qué significaba para ellos su mundo, escribieron letreros y los colgaron de las bestias y los objetos: Esto es un árbol, Esto es una casa, Esta es una vaca, hay que ordeñarla todas las mañas para que produzca la leche”.
Igual a Eduardo Galeano, Gabriel García Márquez posee una razón admirable: “Si no sabemos de qué libro salimos, no sabremos a qué libro vamos a llegar”. Ya lo aseveraba Jorge Santayana: “Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.
Leemos porque olvidamos; releer es recordar, es decir (del latín re-cordis): volver a pasar por el corazón. En la gracia de la memoria, indiscutiblemente se vale trastocar un poco la máxima de Heráclito: Uno nunca se sumerge dos veces en el mismo libro.
El maestro Harold Bloom advierte: “No hay una sola manera de leer bien, aunque hay una razón primordial para que leamos. A la información tenemos acceso ilimitado, pero ¿dónde encontramos la sabiduría? Si uno es afortunado, tal vez se tope con un Maestro que lo ayude…” Y, no sin cierta tristeza, pocos de nuestros alumnos tendrán esa dulce fortuna; pocos de nuestros hijos se sumergirán en el agua vital de dicha experiencia.
Bien sugiere Eduardo Galeano, para que esta cruel realidad cambie “lo primero que tenemos que hacer es verla”.

26
Mar
11

COAUTORES DE ESTE REINO

COAUTORES DE ESTE REINO
Estamos jodidos precisamente porque
nos estamos jodiendo

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Quemar un libro no significa destruirlo. Un
minuto de oscuridad no nos volverá ciegos”.
Salman Rushdie.

Tenemos que construir la Casa de la Enseñanza, ladrillo a ladrillo, como se construye lo que se ama. Que la vida, la esperanza y alegría crezcan de nuestras manos, de nuestra tierra y de nuestros sueños…
Tenemos que abocarnos a la reflexión natural y permitir que lo que nos pertenece siga rindiendo frutos desde su lugar de nacimiento, como el campo, la playa, el bosque y el cielo.
Tenemos que enseñarnos la palabra y así nombrar verídicamente al mundo, nutrirnos de su significado sin olvidarnos que sólo la realidad construye nuestro concepto de “realidad”.
Tenemos que ser coautores de este reino, que el apostolado social recupere sus comedores urbanos, sus cooperativas rurales, sus guarderías familiares, sus roperos públicos y sus dispensarios médicos, y mientras todos estemos resguardados tras las garantía de estos bienes humanos, entonces aboquémonos a los privilegios de las autopistas, los puentes, los megapuertos y las celebraciones. No antes.
Tenemos que empezar primero con nosotros mismos y coincidir con las carencias y miserias de los otros, con sus quejas justificadas y con su necesidades primarias, porque identificado todo esto nos debemos de dar a la tarea de traducirlo en cercanía, amistad y militancia conjunta.
Tenemos que comprender que no hay gente pobre, sino “empobrecida”, seres humanos que merecen nuestro abrazo y nuestro apoyo, sobre todo porque no les hemos dado otra opción más que la pesadumbre de la miseria.
Tenemos que sumar esfuerzos para proporcionar a los que menos tienen aquello que más necesitan: alfabetización, economía familiar, capacitación laboral, y hacerlo todo con amor, consciencia y entrega.
Tenemos que reconocer que la comprensión de la realidad nos unifica y que la unificación es más poderosa, honesta y decidida que cualquier alianza política.
Tenemos que hacer un esfuerzo grande, de dimensiones estratosféricas, y reconocer — ya que no estamos preparados socialmente para ello — que “estamos jodidos”, precisamente porque nos estamos jodiendo…
Tenemos que hacer que esto funcione, que la marginalidad participativa deje de ser una constante y que el hombre unido al hombre logre su mayoría, que crezca en número y en cualidades para su propio beneficio.

25
Mar
11

NEO-MATRIX

NEO-MATRIX
La mutilación, la locura, la depresión y la muerte no son ficción

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Si te tomas la píldora azul… la historia acaba, despiertas
en tu cama… y crees lo que tú quieras creer”.
Morfeo a Neo, en Matrix.

Crear una realidad es una cosa.
Y si por alguna razón — o sinrazón, que más participa –, esta realidad se nos altera, acompañada de sus bemoles psíquicos, se transforma en un caso clínico y lo demás se vuelve fantasía.
Crear una realidad es una cosa, pero imponer una realidad, en términos imperiales, es algo muy diferente.
En el libro La Cámara de Pandora (GG, 2010) comenta el fotógrafo Joan Foncuberta que un asesor del ex presidente norteamericano George W. Bush declaraba sin ruborizarse: “El estudio juicioso de la realidad discernible ya no es la forma en que funciona el mundo… Ahora somos un Imperio, y cuando actuamos creamos nuestra propia realidad. Y mientras otros estudian juiciosamente esa realidad nosotros volvemos a actuar, creando otras nuevas realidades, que volverán a ser estudiadas, y así es como van las cosas”.
Crear e imponer la realidad, en estos términos, es algo que tendríamos que tomar muy en cuenta; pues, con la facilidad que se ofrecen las manos en la cintura, al hombre le da por transformar sus pulsiones de fe y creencias en Verdades.
Es decir, “verdades” que van a parar a imágenes y simulaciones y simulaciones de imágenes: “Es el mundo que te han puesto sobre los ojos, para cegarte a la verdad”.
Y esto involucra plenamente a los Medios de Comunicación, plataformas del consumo ideológico que se disfraza de información, ocultando lo desgarrador (los periodistas pueden notificar, u opinar, sobre lo que observan, pero les resulta difícil ofrecer, o expresar, lo que sienten y viven).
Y, si así las cosas, quizá su sitio más noble para estas simulaciones no sea la guerra (donde la mutilación, la locura, la depresión y la muerte no son ficción), sino los espacios del arte, sobre todo moderno.
Porque lo que le ofrecemos al arte, no es más que una impresión personal de nuestra manera de concebir la vida (suavizándole las aristas, cundo no las embrutecemos).
Impresión personal, es decir de Mascarada (del latín persona, máscara de actor).
Imitamos, mimetizamos… pero en determinados casos también somos capaces de amalgamar todos los periodos de la existencia y obsequiarnos ciertos grados de creatividad auténtica.
Y vaya a saber uno, si para otro ser más experimentado esto sea auténtica creatividad o sólo adulteración programada.
La realidad que se encuentra detrás de toda esta sucia simulación de decorados — no discernible, por órdenes del Pentágono y “Seguridad Nacional” –, es los suficientemente cruel e inadmisible como para pasárnosla vomitando el resto de nuestros días, incluyendo las noches frescas.
“¡Despierta Neo! La Matrix te tiene”.