Archivo para 31 mayo 2011

31
May
11

MAR DE FONDO

MAR DE FONDO
Anónima es la brisa en la noche azul

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Sólo un caracol escucha su voz de ausencia”.
Rubén Rivera.

Crece la imagen del tiempo en una roca silenciosa y todo es como una transparente catedral de brisa y ausencia, de dulzura y graznidos de gaviotas.
Desahogo la infancia recolectando azahares de luz en la marea, en esa música infinita que borda y desborda la caligrafía amorosa de nuestros pasos en las arenas del ayer…
Rotas así las alas, arde la soledad.
Desde adentro miro hacia fuera y fluye la vida y regresa. Las olas traen rosas, se mueven a nuestro alrededor y el agua es tibia. Las risas doradas adornan tu cabellera y flotamos, en un suave agradecimiento, en la luz reluciente.
Cae la tarde y, vacíos de voces, la hoguera nos estremece. Entonces los espíritus se buscan y se toman de las manos. La luminosidad de la primera estrella es nuestra primera palabra…
La mar es un jardín de diamantina, que sube desde el fondo y mece las astillas del pangón. La ascensión de espumas y sal lunar es un incandescente esplendor indescifrable. Fuego blanco que extiende su llanto al rocío y deshiela la memoria poniéndole alas a las palabras. Sinuosidad que despunta el alma para que Orión aparezca al Sur del alba.
Voy hundiendo poco a poco mi cabeza al corazón cristalino del mar. Hay una impecable visión de luciérnagas verdes y estridentes esferas musicales, caracoles que cargan la voluntad de pensamientos vagabundos.
Una sirena se atraviesa y canta, la voz se me ahoga saboreando la sal de tu boca. Las algas lentamente bailan con mi cabellera y una sonrisa relampaguea su luz y acomoda, uno a uno, nuestros sueños en una alegría que revienta en cada ola…
Desciendo la mejilla a la espuma helada y, desnuda, clarísima, brilla la luna en el escalofrío de una escama de sal.
Anónima es la brisa en la noche azul.
El aroma estelar del sodio impregna la delectación de la mirada marina. Los oleajes ascienden y descienden como los ánimos compasivos de una melodía a la deriva.
La roca me acerca al reflejo del firmamento y hay un impulso indominable de habitar el reverso de la vida, yo que nunca supe dónde habita el espejo de la muerte.

30
May
11

KIOICHI KATAYAMA

KYOICHI KATAYAMA
Un grito de amor en el año de Saeko

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Transmite toda la pureza y la ternura del amor, como
un sentimiento universal, más allá de la edad y la cultura”.
Io Donna.

Tenía ganas de leer a un escritor japonés.
Había estado metido, hasta el agotamiento grato, con Haruki Murakami: Al sur de la frontera, al oeste del sol (título que viene de aquella canción que tan deliciosamente popularizó Nat King Cole), Sputnik, mi amor, Tokio blues (Norwegian Word, Madera Noruega, título sustraído de una melodía de los Beatles), Crónica del pájaro que le da cuerda al mundo, Kafka en la orilla — lo mejor, a mi juicio, del novelista –, Sauce ciego, mujer dormida, en el despliegue sostenible de la calidad de su escritura, en la más que magnífica traducción del japonés de Lourdes Porta, suerte que en su momento no tuvieron los Nobel de literatura Yasunari Kawabata (1968) y Kensaburo Oé (1994).
Había estado sumergido con Murakami, al grado de hacerlo mío, que ahora tenía ganas de leer a un escritor japonés…
Para fortuna mía, después de recibir el encargo, lo primero que descubro es que estoy de nuevo con la traductora Lourdes Porta, pues es ella la que traduce al castellano, para la editorial Alfaguara, la obra de kyoichi Katayama: “Un grito de amor desde el centro del mundo” (2008) — que ha vendido en el Japón más de tres millones y medio de ejemplares — y, la reciente, “El año de Saeko” (2011), que es una maravilla de sencillez y de amor compartido, construida con la mesura de quien hace castillos de plata en la arena húmeda una tarde de sol.
Si en “Un grito de amor…” nos enfrentamos ante una profunda pasión sin barreras, en la Sakutaró y Aki nos aleccionan con su ternura, alegría y dolor desde su propia concepción de la “humanidad”, en “El año de Saeko” nos veremos envueltos en un mato de belleza cotidiana, como fresca dicha espiritual, donde las pequeñas cosas y los grandes detalles de la Vida en mayúsculas, nos arrastran a la comprensión de la sabiduría…
Por ejemplo, nunca olvidaré aquel momento de filosofía sublime, chinobudista y zen, en el que Shun’ichi cuenta Saeko la noticia de la rata: “Un hombre atrapó una rata que corría por su casa y la arrojó a una hoguera, en el exterior. Entonces, la rata, ardiendo, corrió hacia adentro, hizo que prendiera el fuego y la casa se quemó hasta los cimientos”.
¿Se imaginan la cara del ojete, chillando y manoteando… viendo como el destino en llamas le regresa la ofensa existencial?
Y esto es algo que ningún terremoto, acompañado de su tsunami, podrá destruir.

29
May
11

YO HE DE AMAR UNA PIEDRA

YO HE DE AMAR UNA PIEDRA
De las cosas que no deben faltar en un bolsillo

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Todas la artes tienden hacia la música,
y la música tiende hacia el silencio”.
A. Lobo Antunes.
I
Cuando un hombre, por más que quiera, ya no avanza por el camino, se recomienda seguir las instrucciones del poeta libanés Sandir Alorma, que consiste en tomar una piedra y descansarla en la palma de la mano, pesar su temperatura suave, hacerla gravitar con la mirada, ponerle el nombre de una princesa y meterla en el bolsillo.
II
La piedra, más que detritus de las cosas duras, es el rocío metafísico del tiempo. El poeta japonés Hisaishi lo llamó polvo de ángel en el dragón de la eternidad. Comprendiendo lo anterior, tomó su laúd, se dejó embriagar por el licor de Sake y sentado sobre una roca compuso inolvidables versos al viento rosa del amanecer.
III
Un vagabundo, deseoso de reposar un poco su espíritu cansado, construyó una breve morada bajo una piedra a la faldas del principal cerro de Ensenada. No dudó en reconocer que la mejor vista la tenía frente al mar. Pero dado a su ambición, prefirió husmear entre las rocas empinadas en busca de diamantes.
IV
Harto de la crueldad estúpida de los hombres, Mahoma se detuvo ante el anunciado apedreamiento público de la bella Ebdali, quien, de un momento a otro, sería castigada por el delito de amar…
Para los que no lo saben, el milagro consistió en que las piedras, deteniendo su impulso agresivo — ante la mirada atónica y criminal de los verdugos –, se convirtieron en un lento vuelo de rosas…
V
La hechicera, mirándome dulcemente a los ojos y apretándome la mano, me susurró: “Toma, Poeta. Echa estas piedras a tu bolsillo. Con ellas nunca te faltará una moneda para pagarte las cosas de la vida”.
Eso ocurrió hace quince años, en el mundo de los Gitanos.
La generosidad se había suscitado en agradecimiento por leer con ellos, en una larga noche de lluvia y bajo las inquietas luces de su carpa, a Federico García Lorca.

28
May
11

AGUA CELESTIAL

AGUA CELESTIAL
Creer, crear y crecer

Rael Salvador
raelart@hotmail.com
“Sólo un caracol escucha su voz de ausencia”.
Rubén Rivera.

Cuando Dios tenía 16 años, exclamó al Agua Celestial:
–Dame de leer, para poder escribir las nubes y los ríos, la mar, el mar, las andróginas lágrimas de mi mundo…
Entonces el Agua se volvió un interminable listón fresco, donde el alfabeto dulce de la memoria configuraba, a petición del joven, el rostro del hombre.
Y Dios, a los 16 años, ante el estruendo de la tormenta y el suave quejido lúbrico de la mar, sintió la soledad de su carne etérea.
“El hombre no lo es todo”, se reclamó. “Necesitamos creer, crecer, crear, hacer de esta soledad un tributo de amor y armonía”.
Fue al Agua Celestial de nuevo y dijo:
–Dame de beber, para poder saciar mi sed atormentada y mis deseos de naufragio.
Y el Agua sacó de un astral tomo sagrado la belleza de un cuerpo de mujer y se la brindó al Dios jovenzuelo en una colmada copa de licor.
–Toma — dijo–. Apacigua la sed del hombre que eres, porque sólo somos lo que hemos creado; es decir, todo aquello en lo cual hemos creído. Estará siempre la transparente lectura de unos ojos cristalinos, la húmeda reescritura de la dulce temperatura de piel, el allegado paisaje brumoso del espíritu… Recuerda que el libro que se escribe en el interior del dios que eres, navega en el Universo más allá de todos los nombres con los cuales nos has ofrendado.
–¿Más allá… — consultó el adolescente — de la poesía y del amor, del hombre y la mujer, de la vida y de la muerte?
–Sobre todo, más allá de todo mal y de todo bien, más allá de lo posible y de lo imposible — obtuvo como última respuesta.

27
May
11

LEONORA CARRINGTON

LEONORA CARRINGTON
Arcángel, ¿quién diablos soy?

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

No veas el mundo con el tamaño pequeño de tus ojos”.
David Jerusalem.

Todo conocimiento en esta vida tiene un principio ritual, de ahí que los sabios vean por la problemática de lo común y, a manera de contraste, los artistas trabajen en la opacidad para que la claridad asome.
“Leonora Carrington ha fallecido”, vibra la lectura del mensaje en las raíces de mi cráneo y es como si un heraldo negro mojara su electricidad en la mañana tibia.
La Carrington, presente en la Antología de Humor Negro — realizada a principios del siglo XX por André Breton, Papa del movimiento Surrealista –, concebía y pintaba sus cuadros con las dos manos y lo hacía con la maestría de una araña que teje galaxias con la tinta preciosa de un pantano.
Utilizaba los fantasmas químicos de los dos lóbulos del cerebro y los resultados siempre fueron sorprendentes.
Pero a final de cuentas, las muchas ambiciones del creador siempre son ninguna: hilos de sueño cuando despertamos a la muerte, otro sueño del que poco o nada se sabe.
El Surrealismo, esa metáfora en movimiento que nos descubre los senderos bifurcados del mundo subconsciente, carpa de los mil demonios pero también abrevadero de los ángeles de cristal y oro rosa, es una suave herramienta simbólica para invitarnos a ver lo que realmente somos, pues incluye la mitad que, por convencionalismos idiotas, siempre nos negamos.
La Carrington, ex amante del poeta Max Ernst, por el que empeño temporalmente su cordura — donde mirar es una orgía de la existencia –, ha legado a la humanidad la encantación espectral de su demonio angélico, cifrado sus tesoros — mucho más allá de lo artístico fulgoroso — en una basta colección de cuadros, esculturas y libros…
Es decir, en mensajes proféticos, en auténticos koans surrealistas.
“Un búho rojo me mira — solía decir –. En mi vientre se forma una gota de mercurio. ¿Qué significa?
O este otro, rebosante de labrado misterio: “De mi licor todo vive, despierto cuando duermes, si me alzo te entierran. ¿Quién soy?”
Y, atrapado en el quemante líquido del sueño, contesto: “De los males, el menor: la Muerte”.

26
May
11

PERDIDOS EN LA EDUCACIÓN

PERDIDOS EN LA EDUCACIÓN
Los profesores también “estamos hasta la madre”

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“La imposibilidad pierde su inocencia”.
E. Zizek.

Sí, en todo caso resulta imprescindible reemprender “el camino perdido”, pero no a lo pendejo, como en los últimos “20 años”.
Está comprobado, el tiempo también es una lección: con la demagogia por delante, montados en el discurso que sólo complace a los títeres de las Secciones sindicales, no llegaremos a ningún lado.
Está comprobado, alertan los “sepultureros” de la Educación: profesores fuera y dentro de grupo, pero más fuera, que aplauden los “beneficios económicos” de Carrera Magisterial, esa “recompensa” que se obtiene de la tranza evidenciada y del tráfico de influencias, del compadrazgo permisible y del amiguismo indignante, y menos de una justa evaluación de capacidades, tengámoslo por seguro, así, en medio de esta incoherencia promulgada — avalada por el desgano y la modorra obtusa de muchos maestros “sindicalizados” — no llegaremos a ninguna parte.
Todo esto da muestra de la impunidad reinante en la Secretaría de Educación Pública (SEP) — principal órgano responsable de gestionar y dar cumplimiento a mandatos que, para sorpresa de todos, ahora resultan equívocos e inútiles –, impunidad que se suma al hambre de millones de alumnos, malcomidos, malqueridos, malatendidos y malentendidos, provenientes de familias desamparadas que buscan las migajas de un sustento que nunca llega en la ingobernabilidad de un Estado fallido, el Estado de Felipe Calderón y Alonso Lujambio, de Elba Esther Gordillo y lidercillos achichincles… que confunden y alarman equivocadamente a la población. Así, tengámoslo por advertencia, no llegaremos a ningún lugar.
Las incoherencias sistemáticas, puntualizadas todos los días por los periódicos del país — ¿qué diablos leen los maestros? –, ratificadas por las canonjías gremiales que no terminan, no sólo dan cuenta del fracaso Educativo, sino que intenta hacer inútil el periodismo al servicio de alguna verdad.
¡Soy profesor y… también estoy hasta la madre!
1- Porque la realidad, cruda y obstinada, desmiente tanto las “estadísticas” de los Sistemas Educativos como los discursos politizados del Presidente de la República.
2- Porque se afecta a la dignidad del Profesor, sobrellevando cínicamente la irresponsabilidad de quienes tienen la obligación de que la Educación sea una garantía de prosperidad humana y económica (sin la anterior, el dinero se vuelve un entretenimiento infantil).
3- Porque Enlace NO es un examen real (porque cualquier estandarización es irreal) y las Evaluaciones Nacionales deben ser resueltas por quienes las mandan aplicar (es decir, que estas ratas caigan primero en sus propias trampas).

25
May
11

LA VIDA EN SEPIA

LA VIDA EN SEPIA
Jóvenes amores concentrados en pétalos secos

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Se trata de dialogar fértilmente con la vida”.
Armer Colinas.

Si todo individuo (indivisible) tuviera la dignidad de llevar en sus bolsillos caracoles, piedras de colores, botones, lágrimas de nieve, tickets de cine, arco iris húmedos, polvo de hojas de otoño, lluvias de verano, hielos de primavera, estridencias del alma: Bach, Vivaldi, Mozart, Beethoven…
Si poseyera en su cajón una familia de cartas (“si vienes para invierno, cuando no hace tanto calor, yo te estaré esperando”), una vieja medalla de bronce, un olvidado cuaderno del colegio, varias fotografías en sepia, jóvenes amores concentrados en pétalos secos, una botellita de perfume disperso en el tiempo…
Si tuviera en su repisa el trofeo de béisbol, el jarrón de margaritas blancas, la llave colgando de la esfera, un sacacorchos oxidado, la ardilla disecada en Alaska, tres monedas de una aldea griega, los pájaros volando en todo esto…
Si todo individuo (que no se divide) tuviera cicatrices rosas en el alma, una bendición de besos que hacen una muralla contra todo mal, alas perniciosas de las manos nadando en la piel, la riña adiamantada del propio silencio, la barca de caricias que rema por los profundas arenas de la mirada…
Si poseyera, libro tras libro, la lectura de tu alma perdida, el fulgor de la noche en las galaxia del reencuentro, la velocidad de una hormiga en un hilo de fuego azul, la atmósfera negada de la muerte, la dulce pesadilla donde me matas…
Si tuviera el racimo de espera, un metro dividido en pasos de baile, una estafeta y la carrera de alcanzarte, las alas de cisne como llamas blancas en la hoguera, la necesaria furia de ofrecer paz en medio de la guerra…
Si todo individuo (que no está dividido, joder) tuviera la dignidad permanente de dos tatuaje, de meter una aguja en el ojo de la ceguera, de morder el polvo cuando se revuelve la tormenta, de regalar la pluma cuenda las venas ya están casi secas…