Archivos para 29 junio 2011

29
Jun
11

VIAJE AL VERANO

VIAJE AL VERANO
La casa en silencio y el mundo en calma

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“El joven poeta es un dios, el
viejo poeta un vagabundo”.
W. Stevens.

La estación de la lectura, el verano.
Ahora que las vacaciones abren sus puertas al campo, a la playa, al desobligado cielo de la montaña, al descanso, la lectura brilla con el sol y la poesía de Wallace Stevens nos sumerge en la belleza misteriosa de su Viaje al verano.
La inspiración, equilibrio de lo poético y lo visionario, es una invitación a la mesura del espíritu, para que la tranquilidad ofrezca sus frutos de paz.
Imaginemos, antes del viaje, adelantado sólo unos cuantos pasos por el sendero, y, luna llena — espejo del solsticio –, agradezcamos la llovizna de luz fresca de este poema:
“La casa en silencio y el mundo en calma.
El lector se hizo libro y el verano, noche.
Era como ser consciente del libro.
La casa en silencio y el mundo en calma.
Palabras leídas como sin libro:
sólo el lector inclinado sobre la página
que quiere apoyarse y, más aún, ser
el estudioso para quien su libros es verdadero
y una noche de verano es perfección de pensamiento.
La casa en silencio como tenía que estar.
Quietud que es significada, parte de la mente:
acceso de la perfección de una página.
Y el mundo en calma.
La verdad en un mundo en calma
en que no existe otro sentido.
Él mismo es calma.
Él mismo es el verano y es la noche:
el lector que se inclina y que lee hasta tarde”.
Wallace Stevens (1879-1955) es uno de los más grandes, uno de los más importante poetas que hay que leerle a Estados Unidos. Periodista y abogado, se dejo arrastrar por el sendero mágico de la poesía. Emperador de los helados (título de su afamado libro de poesía), hace olas sobre los pétalos de nieve; ganador del Pulitzer, su trineo cósmico es una hoja salida del verano…

27
Jun
11

UN MUNDO DE PACIENCIA Y ASCO

UN MUNDO DE PACIENCIA Y ASCO
Como para saber cómo tomase las cosas
Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Cuanto más se eleva un hombre, más pequeño
les parece a los que no saben volar”.
Friedrich Nietzsche.

Antes de morir, aliviado de todo futuro, Mario Benedetti sentenció: “¿Qué puede decir un poeta de más de ochenta años a la gente joven, que no haya dicho ya? Poco.
Sólo contarles qué satisfecho y bien me siento, cuando octogenario, veo que mis valores de toda la vida siguen vivos, presentes, que nunca tuve la sensación de renunciar a ello y que los sigo sosteniendo. Y que toda la vida pude arreglármelas con tan poco y estar tan contento.
Palabras de dulce bien; como para saber, a partir de ellas, cómo tomarse las cosas.
¿Cómo tomarse las cosas? ¿Qué cosas?
¿De nuevo hablo de la riqueza de abusos capaces de transformar en pobres diablos a los inocentes?
¿De la magia comercial que lleva a la derrota económica?
¿De la torpe vulnerabilidad de la justicia?
¿Del arrogante y enfermizo “amor” a lo bello y lo perfecto, a los sano e inmaculado, a lo joven y fresco; es decir, a todo ese “oro” perecedero que se compra como elíxir para el fomento de la inmortalidad?
¿Hablo nuevamente de las mentiras en las que estamos sumergidos hasta el cuello?
¿Del engaño promocionado por las instituciones y que es ofrecido como una verdad irrenunciable?
¿Del cordial abuso de la hipocresía?
¿De impunidad que oscurece el horizonte a cada paso?
¿De la paz vendida a través de las guerras, pantallas de humo y muertos que ocultan los intereses egoístas de los auténticos locos del planeta?
Bien podría decir, como el viejo Benedetti, resulta abrumador ver un mundo de asco y tener paciencia.

26
Jun
11

LIBROS PARA LOS PEQUEÑOS

LIBROS PARA LOS PEQUEÑOS
Quien lleva un libro en la mano se acompaña de un amigo
Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Hay libros que son para el público,
y libros que hacen su propio público”.
Umberto Eco.

Con motivo del cierre de actividades de su Biblioteca Escolar, hace días ofrecí una sencilla plática con alumnitos de preescolar, leyendo y comentando El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, en la pequeña versión adaptada para la grandeza de su edad.
Ahora quiero compartir, así lo prometí, un breve listado de literatura infantil, que es una gala indiscutible de colorido, sabiduría y carisma…
Para los más “peques” aparece de la escritora mexicana Margarita Robleda SUEÑOS, rana, rema, rimas, así como SANA RANITA, SANA, REBECA, RAMÓN Y SU RATÓN (de Editorial Alfaguara, ilustrados por la maestra diseñadora Maribel Suárez), todos una auténtica belleza para las niñas y los niños de preescolar.
De Alfaguara Infantil también tenemos ¿DÓNDE ESTÁ MI ALMOHADA, de Ana María Machado, con maravillosas ilustraciones de Frances Rovira, donde su protagonista no encuentra su almohada y la busca por todas partes… ¿Quién la tendrá? Rapuncel o Cenicienta? ¿O quizá Caperucita? Seguro que el genio de la lámpara de Aladino…
Del gran narrador que es Francisco Hinojosa, ilustrado por el afamado caricaturista nacional El Fisgón, están MI HERMANA QUIERE SER SIRENA, que nos cuenta las muy seguras ansias de una niña por ser sirena… y LAS GALLINAS DE MI ABUELO, donde Edgardo, su protagonista, vagabundea y explora las posibilidades de lo que quiere saber a través de las palabras justas. Francisco Hinojosa (México) descubrió que los cuentos son como los viajes: cuantos más lugares visitas, más sitios quieres conocer.
Madres, Profesoras, Educadoras: Quien lleva un libro en la mano se acompaña siempre de un buen amigo… Brindémosles a los más pequeños (yo todavía los soy) la oportunidad de adentrarse al hermoso y sustancial reino de la sabiduría y la amistad.

25
Jun
11

LA IDEA DE LOS CIELOS

LA IDEA DE LOS CIELOS
Por la bondad y las cosas buenas y sencillas de la vida

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Antes de iniciar la labor de cambiar al
mundo, da tres vueltas por tu propia casa”.
Proverbio chino.

Cuando los viejecitos mueren, tibios, húmedos de lágrimas, enamorados, se levantan de la cama, alisan las cobijas — observan que nada quede fuera del refrigerador –, cierran algunas ventanas, abren la puerta y salen hechos almas a la calle…
En la calle descubren las veredas existentes a los alrededores, se toman de la mano y se encaminan rumbo a los campos para, pasito a pasito, subir muy despacio una dorada rampa hacia el cielo.
De lo alto de la rampa ven los vastos jardines del mundo, todas las bellas flores, frescura de pétalos que abren sus fiestas de polen, sus mieles de sabores y perfumes de colores a los cuatro vientos y también los bosques tupidos en diferentes tonos de verdor.
Si los majestuosos e imponentes jardines los conmueven — que seguro sucede, aunque hay sus excepciones –, tienen la maravillosa oportunidad de regresar al paraíso de la Tierra…
Si sus corazones así lo desean — que al unísimo, latido a latido, bombean rosa niebla de esperanza — entonces, ya en lo alto, se lanzan al vacío… y se convierten en hermosos pájaros, que trinarán, sólo algunos días, por la bondad y las cosas buenas y sencillas de la vida:
Que los niños despierten sin recordar sus pesadillas.
Que la sopa de los enfermos no se enfríe con velocidad inusual.
Que la desesperanza de las madres se alivie con los nuevos brillos del sol en el delantal de la mañana.
Que las hijas adolescentes dignifiquen con sus pensamientos y sus actos el santuario de la modestia y la humildad.
Que los poetas no pierdan sus lápices amarillos.
Que los trajes y vestidos de fiesta no se arruguen en el abandono de una soledad no propia para la meditación.
Que las cenizas de la música folclórica florezca en los labios de las mujeres.
Que los caminos del alma se puedan seguir.
Y muchas cosas así…
Observo a estos viejecillos, tibios, húmedos de lágrimas, enamorados, salir de mi sueño y saltar al vacío… Y me recrimino: ¿Si todos somos tan viejos como los crepúsculos, por qué no embellecer nuestra realidad humana antes de apagarnos?

23
Jun
11

EDUCACIÓN, S.A.

EDUCACIÓN, S.A.
Principio de Realidad

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Como los trenes, las buenas ideas llegan con retraso”.
Giovanni Guareschi.

En el mejor de los casos, como desnuda víctima de la enseñanza, al niño se le encamina por los pasillos de la civilidad, intentando su humanización.
Se le vierten los saberes y se le habilitan los oficios, se le determinan las reglas y se le incrustan los valores, se le insuflan los ideales y se le anima de mil formas para hacer “algo” con ellos — quizá el bien, quizá el mal, quizá lo amoral — y, de ser posible, disfrutarlo.
Como el verdugo o el esteta.
La Educación posee sus propósitos. Y, hasta este momento, desconozco que algún método, si se presta a la seriedad, los omita.
Estúpidamente se dice que la Educación está al servicio de la infancia, olvidándosenos que en los tristes ojos de esos niños engañados se mira ya a los adultos que se pretende convertir.
¿Qué diablos es un adulto?
¿En qué demonios de convierten nuestros educandos cuando crecen?
¿Qué veneno les inoculan los “formadores” y “transformadores” y “reformadores” para hacer de ellos esas bestias orgullosamente insatisfechas?
Sí, de esa desgracia goza nuestro Principio de Realidad.
Desde luego, la Educación es sólo un “slogan” de atributos que llenan estadísticas amañadas y enunciaciones huecas de los mediocres y, en el mejor de los casos, cándidos funcionarios “disfuncionales”.
Una sociedad enferma está constituida por individuos enfermos, y sus vástagos no van a heredar otra cosa.
Decía Canetti, Elías Canetti: “La civilización está construida sobre una montaña de cadáveres”.
Y el Maestro alemán pensaba muy bien lo que sabía y escribía muy bien lo que decía.

22
Jun
11

ESPECIE DEL ESPACIO

ESPECIE DEL ESPACIO
Hombre que se desmultiplica en uno para volverse todos

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“La humanidad es la inmortalidad del hombre mortal”.
L. Börne.

Hijo de las estrellas, el hombre es aposento existencial del universo.
Inscrita la raíz del cosmos en su psique, el hombre se desmultiplica en uno para volverse todos: Especie del espacio.
Hombre que ya no es sólo Eucaristía en el Templo.
Hombre que ya no es sólo Tora en la Sinagoga.
Hombre que ya no es sólo Mantra a las orillas del Ganges.
Hombre que ya no es sólo Peregrinación a la Meca… o Monje ascendiendo el Himalaya.
Un hombre como Platón, sin el amparo instructivo de Sócrates no sería el que hoy es y la filosofía hubiese declinado en religión.
Un hombre como Beethoven, sin el aliento vital de Mozart no nos habría legado la Novena Sinfonía… y el rock & roll.
Un hombre como Rafael, sin la magia creacional de Miguel Ángel y el gran Leonardo no habría pintado esa pasión universal que se llama la Escuela de Atenas.
Hombres, sí, que han recibido para poder dar.
Hombres que van por la vida, reconociendo las maravillas que los habitan y los conforman: la luz y el amor, la belleza y la verdad.
Henrymillerianamente Jesús prefirió dejar de lado, como Buda, el sentido oculto que suscitan los milagros extraordinarios… y caminó sobre las blasfemias de aquellos que se decían mejores… mejores que los hombres y que las verdades universales.
Tenemos la paz y el perdón, la humildad y la alegría, ¿para qué más Milagros?
Hombre, como todos los hombres, que intenta recuperar el Edén de la infancia.
Hombres, como todos los hombres, amparado bajo el cielo de la última noche de esta tierra.
Hombre, aposento existencial del universo.
Hombre, hijo predilecto de las estrellas, que se desmultiplica en uno para volverse todos: Especie del espacio.

20
Jun
11

TÓMATE TU TIEMPO

TÓMATE TU TIEMPO
Nadie se irá a ningún lado vivo y sin ti

Rael Salvador
raelart@hotmail.com
“Nada tarda tanto como aquello que no empieza”.
Alain.

Tómate tu tiempo, es la etérea sal de la madurez.
Tómate tu tiempo, no hay prisa, la única salida auténtica, irrevocable — verdadera, por irremplazable — no cerrará sus puertas: esperará hasta el final, porque nadie sale vivo de aquí.
Tómatelo con calma, como si fuera un café caliente o una bebida a la que se le cuentan los tragos, porque cada quien trae marcados con fuego los números en su lápida personal.
Tómate tu tiempo, como quien viste el sudario de la vida.
Tómate tu tiempo, sin desbocarte en el engañoso corcel de la adolescencia: guarda un poco de frescura en el alma, para cuando vayas trastabillando y llores su ausencia…
Tómate tu tiempo, la vejez es algo que todos llevamos dentro: así como florece, la juventud marchita.
Tómate las cosas despacio, como quien sabe la superficialidad del número de pasos que hay rumbo al patíbulo.
Tómate tu tiempo: acaricia la tersura de una poderosa idea de salvación y confía en la seguridad de que te acompañará en tu hora final… pero sabe que se quedará para auxiliar el temor a lo desconocido en otros (así ha sido y será siempre).
Tómate las cosas así: besa el suave brillo del oro, sabiendo que no tiene ningún sentido.
Tómate así las cosas: desprecia lo superfluo de la necedad y sus lazos fantasmas: la “inmortalidad” no es eterna.
Tómatelo con alma y calma, como se aprende a tomar el vino y la mano de lo que se ama.
Tómatelo así, con la belleza de saberte muerto, para no morir mil veces.
Tómate tu tiempo: no te derrotes solo, te juro que no es necesario: él, en su debido momento, se encargará de todo. Tómate tu tiempo, porque es lo que requiere la transformación eterna.
Tómate tu tiempo, que nadie se irá a ningún lado vivo y sin ti.