Archivos para 27 agosto 2011

27
Ago
11

TRES DÍAS DE LUTO NACIONAL

TRES DÍAS DE LUTO NACIONAL
A los 50 mil muertos, le sumamos estos 53  más

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“El secreto del odio hay que buscarlo en
aquellos a los que anima e inflama”.
André Glucksmann.

I
EL DISCURSO
Él habla de violencia en términos de desafío.
“No vamos a claudicar, ahora menos que nunca”, vocifera por canal abierto y en la solapa del traje negro se observa su insignia de Presidente de la República.
Lo hace muy seguido, cada vez que resplandece la desgracia.
“No vamos a claudicar”, repite.
Él habla de violencia, de continuar la lucha, el encono de poder, la pelea contra la delincuencia.
Y como si el número de muertos en el Casino Royal no sumara ninguna importancia al número de muertos acumulados en su sexenio, el contenido de las palabras parece inalcanzable…
Cuando desparece de la pantalla, también éstas — la palabras huecas — se difuminan.
“No vamos a claudicar”, reiteró una vez más.
Y, si así lo quisiera, con aplicada vehemencia y desbordado deseo, tampoco lo conseguiría.
No lo lograría.
De la estupidez no se sale así como así; por querencia, por deseo o por ganas, por necesidad o por mandato.
El bien contra el mal, como creen los ángeles políticos, no hace la violencia divina.
II
LOS MUERTOS
Como las balas, la miseria igual pone sus muertos.
De una manera poco impactante, más lenta y, a veces, menos dolorosa, la desesperanza y la pobreza matan.
La asfixia y la tortura también lo hacen.
Los cadáveres, sin cabeza, cuelgan como piñatas de los puentes; las decapitaciones y las cercenaciones aparecen a kilómetros de distancia o al día siguiente, igual en una pista de “disco” o en un una pista clandestina, ya bajo la fiesta de las luces, ya devoradas por las fauces de las bestias.
Los que han tenido un poco más de suerte, desaparecen en la cal o el ácido (así le ahorran horror a los parientes, a la vez que contraen una deuda metafísica: no tener la certeza de su ultimación).
En este sexenio de los 50 mil muerto, 25 mil no tienen tumba.
Así México posee su catálogo de la Nota Roja, que es el termómetro más certero de estos tiempos de oscurantismo, cremación, secuestro, mutilación, idiotez, desaparición y crimen.
III
LOS DESPRECIADOS
¿Qué precios nos cuelgan en este Mercado de la Muerte?
¿Cuánto vale el hijo de un poeta? ¿Vale el dolor del hambre de otros niños?
¿Es indiferente el dolor cundo nos creemos diferentes?
¿Cuánto cuesta en este país de mierda un hombre en medio de tanta miseria?
¿Cuánto una mujer que, por puta necesidad, se vende?
¿A cuánto se cotiza un periodista después de tanta devaluación?
¿Vale lo que dice o lo poco que le permiten decir?
Siempre es triste la muerte de un colega.
Es lamentable el asesinato de alguien que defendía la prensa sin mordaza.
Es lamentable que una Fiscalía General esté al corriente de las amenazas de muerte recibidas, pero que no hace nada para garantizar protección de líderes sociales.
Es lamentable que la policía golpee a tu puerta y resulte que no es la policía…
Es lamentable que les exijan explicaciones a los cadáveres…
Es lamentable que la violencia dormite en el corazón de la avaricia y la ambición humana…
Es lamentable que la “crisis” se pague con más cinismo y más pobreza…
Es lamentable que el narcotráfico sea un doloroso espectáculo subsidiado por el fracaso federal…
Es lamentable el feminicidio…
Es lamentable que la sed confunda su fuente con la sangre…
Es lamentable que la tortilla del hambre sea tan dura como las balas…
Es lamentable que recoja a Dios de un charco de sombra.

23
Ago
11

EDUCACIÓN Y CINISMO

EDUCACIÓN Y CINISMO
¡Y así no queremos fracasar!
Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Enseñar exige saber escuchar”.
Paulo Freire.

Nada nuevo bajo el alucinado sol del Magisterio.
Siempre he comprendido por qué la Educación no funciona.
Hace tiempo que conozco bien sus gloriosos entramados de lodo, sus desplazamientos de serpiente, sus inalienables mandatos ocultos.
Acuerdos que se logran al cobijo de la sombra activa del cinismo; de ahí el rubor, de ahí la mascarilla “sonriente” de la hipocresía, el vergonzoso silencio de los acomodos.
Miopías cómplices, comparsas grotescas, caravanas de personajes deformados que aúllan su lastre en una abaratada comedia bufa.
Si la Educación no merece otro trato, tampoco merece otros calificativos: “Impura, cínica, manipulable…”
Porque no puede ser que los Cargos de la Educación (Sindicato y Sistema Educativo, magister dixit), la Plazas — donde no siempre el que obtiene mayor, aceptable o regular puntuación en el examen puede pisar a la gusanera impuesta en la desmedida preferencia que los Secretarios Generales dan a sus parientes o amigos para la gracia de ser empleados, con todos los privilegios (de cercanía e impunidad profesional) y de la noche a la mañana –, los Interinatos se continúen otorgando como “pagos a favores o recompensas a fidelidades políticas”, que las “Comisiones de apoyo” se utilicen para descansar la inhabilidad de ciertos profesores sin vocación, ni servicio, ni perfil sino es aquel de acentuar la triste incoherencia de las “Escuelas sin liderazgo”.
No puede ser que los Directores — acariciados por el lomo de la loa y el comadrazgo afín, aplicándose en la firmeza brutal de su nazismo — se nos hayan convertido en solemnes y antipedagógicos “Turistas de oficina”, a la vez que en ávidos Recaudadores de la Cooperativa Escolar…
No puede ser que los “regentes técnicos” de las Inspecciones y Supervisiones se capaciten cada vez más para hacer cada vez menos…
No puede ser… y en cambio es con lo que “operamos” el día a día de nuestra Educación… ¡Y así no queremos fracasar!

22
Ago
11

NO SON YA LOS POLÍTICOS

NO SON YA LOS POLÍTICOS
O de cómo saber que la realidad auténtica está en manos
de quienes la sufren

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Si te detienes cada vez que un perro ladra,
nunca llegarás al final del camino”.
Proverbio árabe.

No son ya los políticos o los periódicos o los noticieros quienes nos hablan con certeza de la realidad.
La realidad está en manos de quienes la sufren y no de quienes hacen de ella un anestésico existencial.
A través del zapping consumista, satisfacciones vanas y juguetes electrónicos que anclan cada vez más en el paraíso de la estupidez, es difícil que un ciudadano impregnado en dicha atmósfera no cumpla con su función de alienado (enajenado, es decir sin personalidad propia).
No es el menosprecio hacia los consumidores de libros de autoayuda (o los sin libro), o aquellos que repiten con precisión alterada los noticiarios que se desayunan por la mañana (o que cenan en los sueños de su inopia), ni siquiera a los que se inyectan la sagrada luz de la televisión por el ojo de la yugular…
¿Los políticos y su demagogia vil? ¿Los periódicos y su sobrecogedora candidez a lo comercial? ¿Los noticieros y su ronca orquesta coral de información tergiversada?
No, en definitiva ya no lo son.
Así las cosas, entonces se ha de confiar más en la reaparición del gran hastío “ciudadano” de los “sin clase”, más consciente de su desarraigo y, a la vez, más necesitados de ofrecerle rumbo al futuro, afincados siempre en una visión de caos presente: los que reclamaron por horas con sus cláxones cuando el puente se vino abajo, los que marcharos ante la devastación económica del comercio local, los que fueron humillados en las dependencias del Palacio Municipal y las oficinas del Gobierno del Estado, los que por un pan, un desodorante, una “tacha”, un paquete de pañales, un carro “chocolate” o una botella de alcohol pasaron sus desoladas noches y sus tristes días en prisión…
No son ya los políticos o los periódicos o los noticieros quienes nos hablan con certeza de la realidad, pues la auténtica realidad está en manos de quienes la sufren y no de quienes hacen de ella un anestésico existencial.
Y, para no ir más lejos, que “ella”misma nos desmienta.

20
Ago
11

¡HERMOSAMENTE LIBRE!

¡HERMOSAMENTE LIBRE!
Los tres nombres del signo

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Las olas, las llama, las preguntas, y las cenizas después”.
Gottfried Been.

Excitado por el contacto desintoxicado de mis sentidos, el universo da vueltas a mi alrededor y yo canto ebrio como los antiguos griegos o los cholos de mi esquina, como los sonrientes budistas en la flor de las nieves o los contadores dubitativos en las mesetas pardas de sus escritorios…
Las cosas no me someten, las comodidades me incomodan, mi espíritu ya no saliva en los escaparates de la “posibilidad” ni en las piscinas religiosas del Comercio…
¡Hermosamente libre, como Diógenes de Sínope, me desnudo del disfraz de ciudadano, escupo en los envenenados plumajes del avaro, alecciono la admiración de Alejandro Magno, camino al lado del hijo de María y me importa poco “lo poco” que no me alcanza!
No soy Hemingway, no soy Céline, no soy Miller, no soy un “Literato”, no soy Dios, no soy el “Escritor” que creía ser, sólo soy el fluorescente residuo existencial del maravilloso desequilibrio que provoca la lectura, amante predilecta de la libertad.
Orientado hacia las islas del cosmos, las almas perdidas de los argonautas de la NASA me saludan inermes al lado de Lao Tsé, para que San Agustín me espere en alguna esquina del universo y Shakespeare estrene fulgurantes galaxias en las susceptibles alcobas de la noche y así la gramática planetaria de Platón me llame por la revelación de uno de mis tres nombres:
–¿David Jerusalén?
–¿Rael Salvador?
–¿Emmanuel Nora?
No lo sé. Antes fui Sócrates saboreándome la cicuta, el alegre de Milton en el Paraíso Perdido, Virgilio en la lívida voluntad del Tantra…
No lo sé. El signo en mí sigue siendo un síntoma.

14
Ago
11

LA SOPA DEL HAMBRE

LA SOPA DEL HAMBRE
Fogata química del cuerpo

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“El hambre endémica, por su carácter cotidiano y persistente, no recibe en la agenda internacional y en los medios de comunicación la atención que suelen obtener las hambrunas, procesos particularmente virulentos en períodos determinados”.

Para la triste cátedra del hambre, recuerdo algunos relatos que guardan un acercamiento indisoluble con la realidad y que nos ofrecen una lección humana.
Sí, como sacados de una terrible nata, dura y sin fondo, estos relatos del hambre vienen a mí… Y pongo mi propia hambre, regular y consuetudinariamente satisfecha — vergüenza me debería de dar, al no seguir la solidaria lección de Simone Weil –, al hambre, fogata química del cuerpo, que no tiene o no tuvo ninguna esperanza de ser atendida.
Leí alguna vez que en África, cuna del hombre y también mortaja, que las madres desesperadas hacen sopa de piedra en los atardeceres: echan literalmente rocas del tamaño de verduras y legumbres a una vieja cazuela con agua y la dejan hervir, eternamente, hasta que lo críos se duermen… y sueñan que comen a sorbetones deliciosos la sopa que cocinó mamá.
Nos narra el historiador ruso Vassili Grossman, haciendo referencia a las hambrunas mortales de los infernales Gulag soviéticos: “En una choza estallaba algo parecido a una guerra. Todos se vigilaban estrechamente […] La esposa se ponía contra el marido y el marido contra la esposa. La madre odiaba a los hijos. Y en otra choza el amor se mantenía puro y sin mancha hasta el final. Conocí a una mujer que tenía cuatro hijos. Les contaba cuentos de hadas y leyendas para que se olvidaran del hambre. Apenas podía mover la lengua, pero los llevaba en brazos aunque apenas tenía fuerzas para levantar los brazos solos. El amor seguía viviendo dentro de ella. Y todos se daban cuenta de que donde había odio la gente se moría más aprisa. Pero el amor no salvó a nadie. Murieron todos los de la aldea, desde el primero hasta el último. No quedó en ella ningún vestigio de vida”.
Otros corrieron mejor suerte al comer estiércol de los animales, pues contenían semillas o granos de trigo entero, mientras algunos se devoraban los caballos muertos de “muermo” (secreción colicuada en pus, enfermedad infecciosa para el ser humano).
Y continúa Grossman: “Y las caras de los niños estaban avejentadas, atormentadas, como si tuvieran setenta años. Y al llegar la primavera ya no tenían cara. Más bien tenían cabeza como de pájaro, con pico, o cabeza de rana — boca grande de labios delgados –, y algunos parecían peces, con la boca abierta”.
Buen día. Provecho.

11
Ago
11

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
Acoso y amedrentamiento al poeta Efraín Bartolomé

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Las revoluciones se producen en los callejones sin salida”.
Bertolt Brech.

Terrible y vergonzoso, como un pulso de sangre que golpea las tinieblas, minutos antes de las tres de la madrugada de ayer, 20 sujetos con pasamontañas y guantes negros, “jorobados y nocturnos”, armados de alto poder, visible el uniforme de la Policía Federal (PFP), irrumpieron con violencia en la casa del gran poeta mexicano Efraín Bartolomé.
–“¡Las armas! ¡Dónde están las armas!”– vociferaba, rabiosa, la espuma en el hocico de los policías (Ya lo decía Gabriel Celaya: “La poesía es un arma cargada de futuro”).
“Avanzan de dos en fondo”, rompen las puertas, paralelos y mecánicos, siempre siguiendo el estallido de los cristales, penetran en la enturbiada paz de noche, amedrentando en el interior del hogar a sus moradores — en ese momento, una mujer y un escritor de 60 años –; golpean e insultan, perforan y manosean, hurgan, rasgan, tiran y auscultan, causando destrozos múltiples, robándose la memoria de la computadora, una cámara fotográfica, un teléfono celular, así como un entrañable reloj Omega Speedmaster Professional, que acompañó a Efarín por casi cuarenta años.
Marionetas de sus propio descontrol, la jauría uniformada destruye todo a su paso.
Los policías federales portan en sus manos rifles de alto poder (las garras de los impotentes), con los que apuntan cruelmente a la cabezas del poeta laureado y su esposa…
— “¡Dónde están las armas!¡Las armas, hijos de la chingada…! ”
Amedrentamiento terrible y vergonzoso, indigno y vil, empujado por la impunidad de un país en sangre que golpea las tinieblas de la indefensión, lugar donde nos descubrimos solos… Ante los verdugos, solos (se llamó a la policía, pero — ironía del destino –, la policía ya estaba ahí).
− ¡Las armas! ¡Dónde están las armas!
− Aquí no hay armas, señor, somos gente de trabajo – responde Efraín.
− ¡A qué se dedica!– ladra el interrogador.
−Soy psicoterapeuta y escribo libros.
−¿Desde cuándo vive aquí?
− Desde hace treinta años…
−Cómo se llama.
−Efraín Bartolomé – contesta el reconocido poeta.
−Cuántos años tiene.
−60.
−A qué se dedica.
−Ya se lo dije, señor, soy psicólogo y escribo libros.
−Usted cómo se llama… – se dirige a Lupita.
−Guadalupe Belmontes de Bartolomé.
−A qué se dedica.
−Soy arqueóloga y ama de casa.
−Cuántos años tiene.
−54.
−Tranquilos. Respiren profundo… Voy a verificar los datos.
Vuelve, y lo mismo: se repite el interrogatorio, se repite la tortura…
Y el poeta se pregunta, con todo el país se pregunta: “¿Sabe el presidente Calderón esto que pasa en las casas de la ciudad? ¿Lo sabe Marcelo Ebrard? ¿Lo sabe el procurador Mancera? ¿Ordenan Maricela Morales o Genaro García Luna estos operativos? ¿Sabrán quién fue el encargado de este acto en contra de inocentes?”
Todos esperamos respuesta, Sr Presidente.

10
Ago
11

UNABOMBER

UNABOMBER
Individualidades Tendiendo a lo Salvaje

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Las matemáticas no mienten, lo que hay
son muchos matemáticos mentirosos ”.
Henry David Thoreau.

Un grupo antitecnología autonombrado “Individualidades Tendiendo a lo Salvaje”(ITS), se responsabilizó del ataque con paquete-bomba a los profesores de mecatrónica (especializados en el diseño de robots) Alejandro Aceves López y Armando Herrera Corral, catedráticos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus estado de México, que desafortunadamente ocurrió en días pasados.
El atentado trae a la mesa el nombre de Thedore Kaczynski, el terrorista norteamericano que, desde su cabaña de Montana, envió 16 paquetes-bombas, donde lo único que se advertía en el exterior de éstos era el remitente “Unabomber”, abreviatura de University and Airlaine Bomb(er).
Logrando comunicación con el New York Times en 1995, “Unabomber” realizó el sustantivo acuerdo de abandonar los envíos de explosivos-carta si el periódico se atrevía a publicar su Manifiesto…
¿De qué nos habla el Manifiesto de Thedore Kaczynski, otrora brillante matemático de la universidad de Barkeley y ahora conocido como el despiadado “Unabomber”?
Dichas páginas advierten, no sin la evidente coartada mesiánica de la destrucción de “la dignidad humana”, que la “sociedad industrial tecnológica” ha transformado a la gente “para satisfacer las necesidades del sistema”. Más adelante, en el apartado 174 del Manifiesto, “Unabomber” se refiere a una élite dominante, que en “el futuro” tendrá el control de la tecnología, a través de la impiedad de las “máquinas”, donde la gente “será reducida al estado de animales domésticos”.
El discurso de Thedore Kaczynski redunda en la fantasía clásica o mito contemporáneo de que la humanidad “ocupa”, a costa de lo que sea, de la “tecnología” como “sustitución del trabajo”, y que dicha “maquinación” terminará por dominar la existencia, arrastrando a la especie a un sometimiento cibernético, oscuro, cruel y doloroso.
Los antecedentes de grupo facineroso “Individualidades Tendiendo a lo Salvaje” son claros: manejan propaganda en volantes y se anuncian en Internet, coincidiendo plenamente con la “Tesis” de “Unabomber”. No está de más decir que el ITS es un movimiento cuyos ideales son contrarios al desarrollo de neo y nanotecnología a nivel global, que ha estado relacionado con otros atentados en Europa (España y Francia), así como en Sudamérica (Chile).
Antes de herir nuevamente a catedráticos relacionados con la Ciencia, el ITS actuó en el país el 19 de abril y 9 mayo pasados, cuando entregaron paquetes explosivos en la universidad de Tultitlán, Estado de México.
“Individualidades Tendiendo a lo Salvaje”, nombre y actuación que retoman una violencia inviable (como toda violencia). Ante el panorama desolador de la nación, a la que se le suma la imbecilidad “antitecnológica”, ya sólo me queda mascullar esta frase del naturalista Thoreau: “Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo”.