Archivo para 31 octubre 2011

31
Oct
11

ANGELITOS MORENOS

ANGELITOS MORENOS
Dolidos de todo y todo celebrando

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Cuando se muere la carne, el alma busca su sitio
adentro de una amapola o dentro de un pajarito”.
Violeta Parra.

Como si la niebla fuese un riel de luz, se elevan con sus raíces a un cielo donde el incienso es de vainilla, la alegría suave y las campanadas, dulcemente trémulas, se les mezclan con transparentes palabras de bienvenida.
Se dice que van en busca de sus abuelos, por eso ellos siempre echan una flor roja en la mochila y una madera para que se talle una escultura.
Sus hermanitos los extrañan y, junto a las sumas y los mapas de Geografía, los dibujan de angelitos morenos en los cuadernos de la escuela.
La imaginación les vuela cuando el lápiz traza las alas. Les ponen plumas, una sonrisa de luna y unos ojos grandotes en forma de estrella…
Por eso el 1ro de Noviembre en México, día de los muertos chiquitos, se extrañan de que sus padres, dolidos de todo y todo celebrando, los arrean al Camposanto cuando ellos, hojas en la mano, colores rotundos y nobles deseos, esperaban ascender al sueño del infinito en una nube o en un globo…
Cuando llegan al panteón, después de una larga noche de truenos, las mariposas húmedas circundan las tumbitas al ritmo feliz de los trinos de la mañana.
La tierra está fresca y aun existen charcas que reflejan los arco iris del firmamento. El sol aparece como una lejana ballena vestida de amarillo y la galería de astros dejan un lucerito de guardia mientras el mundo amanece.
Un lápida, azúcar de cantera, dice Lupita. Y otra, harina de mármol, Jimena. Y, una más, canela de granito, dice Juanito
Todo se lee en reverencia santa, con un Padre Nuestro por delante y, entre las aves revoloteando, un Ave María.
Así la madre acaricia y besa el ramo antes de sumergirlo en el agua de su amor.
Así el padre se quita el sombrero, lo acuna en el pecho… y, ojos cerrados, corazón abierto, siente como si la vida se estremeciera.

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23
Oct
11

LA MAGIA DE LA EDUCACIÓN

LA MAGIA DE LA EDUCACIÓN
El hechicero manco de esta fiesta triste

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Poner la Escuela bajo el signo de la competitividad
es incitar a la corrupción, y ésa es la moral de los negocios”.
Raoul Vaneigem.

La magia de la Educación, ¿en manos de quién está? ¿En qué laberinto se encuentra, si es que se encuentra? ¿Desapareció, en el joven escenario político, con el viejo truco de la Modernidad?
¿O no será, necedad que perdura, que en el hechizo de su “bisindicato” se partió en dos: en buena y en mala, como alegan los moralistas de cada bando que la imparten y la reparten?
Me asomo al espectáculo de los profesores de Baja California, levanto la “cortina de humo” y observo, y observando pregunto: ¿Quién es el Gran Mago manco en esta fiesta triste?
Como una ratonera decorada, la Escuela pone el queso de la “Oferta Educativa”; entonces, ciegos de deseo, hambrientos de “prosperidad”, los roedores nacidos en la miseria de la sociedad muerden gustosos la “sabrosa” ilusión disfrazada y –¡aeiiiiiiiiiou! — de cola quedan en la trampa.
Clientelismo instruido para la desintelectualización que requiere la “maquila” y la subordinación de las semi-profesiones que oferta la tecnocracia, la “technocracy ” en inglés.
“Los Educandos — gustosa se queja la ilustrada Ciencia de la Pedagogía — sólo responden a la uniformada genética de su destino”.
¿Por qué NO prosperan estos “pobres diablos” en las escuelas públicas? “Por débiles, tontos, burros, indomables, vagos, desafortunados, incultos y pecadores”, dicen los mismos “ciencistas” de la escuela.
El “elíxir” que guarda el delicioso queso rancio de la Educación sólo sirve para decir, desde la humillación domesticada, eructando administrativa y sindicalmente: “¿Quién se comió mi queso?”
Las ideas preconcebidas, las racionalizaciones a partir de premisas arbitrarias, la autojustificación frenética, la incapacidad de autocriticarse, el razonamiento paranoico, la arrogancia prescrita, la negación a ultranza, el desprecio mediado por las jerarquías — es decir, por la furtiva cadena de sobrevivencia de un Sistema Educativo Estatal donde agonizan sus principales actores — son las causas y consecuencias de las peores incomprensiones e incompetencias provenientes, tanto del egocentrismo que priva en los docentes por la falta de lectura, investigación, actualización y razonamiento sensible de la hoy llamada Escuela “Mágica” Moderna.

21
Oct
11

LA RATA GADAFI

LA RATA DE GADAFI
¿Quién está detrás de este manicomio de balas?

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Se trata de vivir mejor, no de alcanzar el Infierno”.
Fernando Savater.

Lo sacan a tiros de una alcantarilla y lo matan como a una rata.
Es la “Primavera de Libia”, donde los muertos florecen en el desierto, y la opulencia, dando maromas de loco, vuelve de nuevo a ser petróleo: negra pesadilla que auspicia la ONU, siempre financiada por los EE.UU.
Reventada la fortaleza, los bombardeos son rebasados por los rugidos de júbilo; disminuida la guardia especial, los avances son celebraciones estratégicas.
Lleva algunas semanas huyendo y la turba carnicera de rebeldes – inconformes de Bengasi, alzados de Trípoli, viejos bereberes de las montañas de Nafusa, arteros saqueadores de Misrata, violadores de Tahuerga — que ya le pisan los talones, deshonra de “rebeldes” que el Che Guevara escupiría con gusto en la cara.
¿Quién está detrás de este manicomio de balas? ¿Qué intereses privan en esta cacería humana? ¿No tenemos ya noticias del fraude bélico de Irak, de las innecesarias matazones, crueles y cínicas, en todo Medio Oriente?
Cargados de pólvora, los perros husmean por las sucias tuberías y salivan: la presa recula, sofoca chillidos, intenta la invisibilidad, después de más de cuarenta años de imbecilidad.
Asoma la turba sus expectativas al desagüe y, arsenal a su entera disposición, las armas amagan al líder, al libertador, al coronel, al dictador, al ahora piltrafa de hombre Muamar Gadafi.
Humillado por el destino, la historia le juega mal: lo desfalca del martirio y lo convierte en un tirano a la altura de los demás tiranos: Mussolini, colgado de los testículos, Nicolae Ceausescu, desmembrado por las fieras.
Lo ofenden y zarandean: está herido y sin posibilidad de defensa. El bombardeo de la ONU asalta la caravana de huida desde los cielos y adereza el banquete con sangre negra y humo.
Los captores arrastran sus hocicos y la inestabilidad de la cámara celular ayuda a que el caos se vuelva un vórtice al infierno de lo inhumano: en un instante se catapulta “la Civilización” a condición de bestia.
Un jovencito imberbe, gorra de los Yankees de New York, ha cometido el crimen y, alma chueca, sonríe derechito ante las cámaras.
Alza una pistola dorada, soñando que así será su futuro…
“Es un momento histórico, es el fin de la tiranía y de la dictadura”, proclama Abdel Hafiz Ghoga, portavoz del Consejo Nacional de Transición, y en su ilusoria felicidad, como si la Democracia fuera un hongo de las arenas, olvida que desde el primer tiro de la “Primavera Árabe” el intercambio de “aguas negras” ya está en proceso: Coca-cola por petróleo.

21
Oct
11

HOLA, ALICIA: HUMPTY DUMPTY

Hola, Alicia: Humpty Dumpty
Cartografía de la experiencia periodística

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“La tremenda distancia que hay entre la realidad y lo que nos cuentan”.
P. Serrano.

Si es usted de las personas que entienden todo lo que leen, olvídese de la columna y de vuelta a la página.
Al considerar que no le aporta algo, hace bien: deja de perder el tiempo.
Desde luego que en este diario existen otros colaboradores y colaboracionistas (que no son, ni dan lo mismo, ya que en estos últimos prevalece la cobardía intelectual), firmas donde puede ser consolado, informado, desdudado, acariciada, mareado, atropellado o insultado (no por la altisonancia del lenguaje, sino por las pendejadas que ahí se vierten).
Si ya llegó hasta aquí, no suelte, aplíquese ahora a entender la función del periodismo, la medida subjetiva de sus géneros — noticia, reportaje, editorial, artículo de opinión, reseña, etc. — y, más allá de todos ellos, el preponderante papel que juega la manipulación o uso de la “palabra” en su confinamiento o su conformación.
Fábrica de laberintos, sí. Pero también — cuando encuentra a su lector crítico — empresa reveladora de las claves del mundo.
En 1917, del pasado siglo, el inigualable Chesterton no lo pudo decir de mejor manera: “Los periódicos comenzaron a existir para decir la verdad y hoy existen para impedir que la verdad se diga”.
Bueno, el viejo exageró un poco, era su estilo, pero la enunciación no escapa a nuestro presente y eso es lo que importa.
Si las dictaduras ocultan, incineran o desaparecen el cadáver de la información, en las democracias — nuestras endebles construcciones político-burguesas — lo multiplican y lo exhiben, creando la sobreimformación (que por efecto de saturación, desinforma).
Pretendiendo ser reflejo de la realidad, los periódicos se establecen como portavoces de la ciudadanía, muchas veces procurando “orientar” en lugar de informar.
Pasivo, el lector no es protagonista, sino sólo carne de manipulación informativa, depósito de chatarra fina (a veces el lenguaje tiene ese desafortunado brillo).
Se ocupa de la intuición (que trabaja con datos ya procesados) y de algunos sanos grados de desconfianza, para que la zorra de la verdad asome la cabeza y empiece a surgir la realidad.
Es decir, hay que contextualizar, ir a los antecedentes (lo que nos permite comprender la causa) y, sobre todo, realizar comparaciones para poder valorar los sucesos en su justa proporción.
Esto me trae a colación lo que revela el diálogo que tiene Alicia con Humpty Dumpty, en “Alicia en el país de la maravillas”:
— Cuando digo una palabra — dijo Humpty Dumpty –, ésta quiere decir lo que quiero que diga, ni más ni menos.
— La pregunta es — insistió Alicia — si se puede hacer que las palabras puedan decir tantas cosas diferentes.
— La pregunta — dijo Humpty Dumpty –, es saber quién es el que manda… eso es todo.
El Poder, sí. Lo que se dice o se calla, está sujeto al criterio o interés del que manda.
De nosotros dependerá leer lo que no se escribe, oír lo que no se dice, ver lo que no se muestra…
Rehacer, en pocas palabras, el periódico a través de una obstinada lectura crítica.

18
Oct
11

MERCANIZADOS

MERCANIZADOS
Deshumanización por intereses
Rael Salvador
raelart@hotmail.com
“¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!”.
Groucho Marx.
Excítame con dinero, para ti soy sólo una alcancía carmesí… Tanto tienes, tanto vales, tanto te quiero.
Más que mecanizados, mercanizados.
Acogidos por el cálculo instrumental, “qué tanto me sirves, qué tanto me eres útil”, se ha llegado a convertir el “valor” del acompañamiento o de la amistad en un “valor de cambio”.
Determinados por el mercantilismo, promoción de convivencia por parte de la sociedades capitalistas, nos deshumanizamos por intereses, volviéndonos animales utilitarios, bestias por un dólar profundo.
Hace algunos días escribí sobre lo lucrativo de las guerras, poniendo especial énfasis en Irak y tocando el tema del artero asesinato de los periodistas Sabed Chamagh y Namur Noor-Eldeen — corresponsales de Reuter — , masacrados por el martilleo mortal de las balas de un helicóptero Apache de fabricación EE.UU. junto a 12 personas más, sólo para referirme a la crueldad depredadora y a sus móviles instrumentales, como lo es ir a las líneas de fuego por una suma considerable de dinero, patriotismo mal entendido e inconciencia.
Cuando se le advierte por la radio que en el escenario hay niños heridos, uno de los pilotos responde, defendiendo sus actos, a la vez que encona y justifica su trabajo: “Es su culpa si llevan a sus hijos al campo de batalla”.
Bien, como a este hijo puta, ¿cuántas veces no culpamos a los otros de nuestra propio egoísmo, avaricia, criminalidad o idiotez?
Así en la tierra como en el cielo: pornografía bélica (en este caso, tripulada).
La decadencia moral, que lleva a la “prosperidad” inmoral, necesita más de las religiones de Occidente que las de Oriente, para expiar las culpas infernales y lavar el dinero con la pureza del alma.
En ellas también se observan las transacciones monetarias a cambio de vida tierna, carne que sólo se puede comprar con dinero en los exclusivos y sagrados paraísos de la pedofilia: templos del amor, del gozoso martirio sexual y el dolor.

17
Oct
11

GRANADOS CHAPA

GRANADOS CHAPA
Decir adiós, de manera discreta y en domingo

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“Es la tarde gris y triste. Viste el mar de
terciopelo y el cielo profundo viste de duelo”.
Rubén Darío.

Hace unos días, así como van otros de compras al mercado, yo me fui en busca de mi alimento a la librería.
Hay que también alimentar el espíritu: no sólo de pan y basura vive el hombre. Ya nos lo advertía Aristóteles: el hombre es un animal político.
En ese tenor, de la librería me traje esa especie de biografía que es Granados Chapa, Un periodista de contexto (Planeta, Temas de hoy), escrito por la sutileza admirada de Humberto Musacchio, que lo convierte en un memorioso recuento de la vida del autor de Plaza Pública, la columna que por más de treinta y cuatro años se publicó – y se leyó, justo es decirlo, con oportunidad y esmero – en diversos periódicos de México, teniendo su más reciente tribuna en diario Reforma.
Desde su portada, con la característica foto de los últimos años y la elegante mezcla del oro troquelado sobre el título en rojo, se nos anuncia que se trata de “la historia de un hombre que cruza los más relevantes medios del periodismo mexicano en cuarenta años de vida profesional”.
Si en lo personal, me corresponde plenamente su labor en La Jornada, muy al lado de Carlos Payán Velver, su trayectoria va desde Excélsior, Proceso, unomásuno, El Financiero hasta la fundación de lo que hoy es Reforma.
Lector insaciable, su memoria no le hace guiños al olvido, refrenda así con sus escritos periodísticos y su lo más brillante de la condición humana como lo deleznable que no escapa de nadie. Sensible al espectro del arte, la poesía y la novela lo seducían tanto como el teatro, la bohemia y la música sinfónica.
Cuenta Musacchio: “Es capaz de repetir largos poemas tanto la letra de viejas canciones yucatecas o de cuanto bolero se haya cantado alguna vez y hasta de las composiciones de Cri-Cri. Alguien comentó que tenía el Cancionero Picot grabado en su disco duro, pues se sabe cientos de canciones que los amigos agradecemos que las diga, pero no que las cante”.
Tras su deceso, Miguel Ánguel Granados Chapa (Pachuca, Hidalgo: 1941-2011) será considerado, no por pocos lectores y por mucho tiempo, el columnistas políticos más influyente del país.
Apenas el viernes nos decía: “Esta es la última vez en que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós”.
Y así fue. Certero y fiel a ese estilo sobrio que lo caracterizaba, el Maestro — como ofrecen testimonio los medios — murió de manera discreta una tarde de domingo.
Descanse en Paz.

11
Oct
11

CARTOGRAFÍA DOCENTE

CARTOGRAFÍA DOCENTE
Textos de un tren histórico llamado Vasconcelos

Rael Salvador
raelart@hotmail.com

“El lenguaje es el instrumento de la inteligencia”.
Álex Grijelmo.

Los 90 años la rebasan y la Secretaría de Educación Pública (SEP) no reedita – sobre todo para los profesores en activo – ni siquiera una “hoja volante” para testificar la existencia de José Vasconcelos, en el mejor homenaje que le puede existir: su documentación.

La prosa refinada de Vasconcelos, matizada de referentes autobiográficos, será siempre un interlocutora inteligente.
Estando las cosas así, yo recomiendo visitar – en la medida de ser adquirida y luego leída –, su “Antología de textos sobre Educación” (Biblioteca José Vasconcelos 21, Editorial Trillas), que reúne el panorama de una época marcada por el entusiasmo pedagógico, donde la convicción del saber inicia su evangelio nacional.
Deslumbrante fruto ideológico, gracias a su entusiasta arribo a los clásicos, Vasconcelos removerá y cimbrará las entrañas del magisterio del país, a través de sus proyectos en el Ministerio de Educación.
Pasados los albores del siglo XX, Venustiano Carranza, entablando el propósito del municipio libre, le otorga la gran responsabilidad de llevar la educación hasta las más recóndita, escondida y alejada comunidad de México.
Las vías de dicho cumplimiento, en el tránsito de los malabares de un tiempo oscuro — sólo alumbrado por la hoguera de los fusiles –, está en sus manos.
A Vasconcelos, desde la rectoría de la Universidad Nacional, le corresponde la tarea de llevar la Revolución del campo político al terreno de la enseñanza.
Redacta en la brillantez de sus “Memorias” don Daniel Cosío Villegas, apuntes de otro grande que son el anecdotario permanente de una época de repunte y empuje: “Vasconcelos había señalado con gesto dramático y palabra incendiaria las lacras del analfabetismo en la que estaba sumida la mitad de los mexicanos. Nos convocó a combatirlo con el mismo celo e igual desinterés que el viejo misionero español que penetro en las más apartadas rancherías para salvar al indígena pagano convirtiéndole a la religión católica y apartamos los sábados y los domingos para hacerlo”.
¿La Educación de México ha perdido la ruta? ¿En qué durmientes administrativos quedó varado el sabio furor de un tren llamado Vasconcelos?